¿Quién rayos es Thomas Pynchon?















Thomas Pynchon en The Simpsons.

Su foto más actualizada data de sus días como oficial del Navy. Previamente, sólo se le conoce por la foto del anuario de escuela superior. Desde entonces, nadie le ha visto el pelo. Esto, a pesar de que sus novelas The Crying Lot of 49, V y Vineland son objeto de culto tanto popular como académico. Avanzado posmodernista, no concede una entrevista desde que en 1963, la revista Time intentara contactarlo en México, y el escurridizo escritor saliera (alegadamente) saltando por la ventana del hotel para evitar la cámara.

Hoy día sólo se sabe que vive en New York City, que escribe esporádicamente en el New York Times y que todavía no concede entrevistas.

Todo es parte del mito Thomas Pynchon.

La banda de rock Thrice acaba de lanzar un album de canciones inspiradas en V. Y Los Simpsons se han dado el lujo de tener su voz prestada en uno de sus episodios recientes donde Homero, fortuitamente, como le suele suceder sin que se percate, llega a la casa de Pynchon.

Hay que leer a Pynchon.

Mi primer encuentro con él fue gracias a mi entonces profesora de literatura y cine, Diane Accaria. The Crying Lot of 49 fue exquisita. Gravity Rainbow, como ella dijera, "la deben comprar, pero no soy responsable si no la terminan". Algún día, me digo, algún día digestaré las casi 1,000 páginas de densa narrativa.

Y ni hablar de Mason & Dixon, que a casi 2,000 páginas, constituye un reto mayor.
Pero no es el volumen de estas novelas lo que impresiona: es que es Pynchon, en cuya escritura no sobran palabras. Hasta las comas y los silencios hablan.

El asunto es que hay que leer a Pynchon. Cualquiera que se pretenda escritor en el siglo XXI, debe conocer a Oedipa Mass y Jesus Arrabal, personajes del Lote, y arquetipos de la posmodernidad. La novela gira en torno a un tema con el que nadie en estos días se mete: el monopolio del correo federal de los Estados Unidos es amenazado por la creación de un sistema de correos underground.

V, por su parte, es otra cosa, tiene al célebre Benny Profane que vive para perfeccionar el arte del "schlemihlhood," o de hacerse la víctima, junto a sus panas del Whole Sick Crew. Pero luego Profane, ya agotado por su nihilismo, cruza destinos con Stencil, cuyo padre conoció, durante los años de la guerra, a una mujer de nombre V. La intriga es conocer más acerca de la vida de V, y comienza la búsqueda de los pedazos de información perdida.

Hoy me encuentro releyendo Vineland.

Todo en una frase: hay que leer a Pynchon. Aunque sea sólo para entender más nuestra minucia.


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