Antes que acabe el año


La simetría del tiempo, de Javier Ávila

Quiero tomarme unos minutos en esta mañana lluviosa del último día del año para meditar en alegrías ajenas, que de algún modo las hago mías.

Primero, el excelente poemario La simetría del tiempo, del amigo Javier Ávila, ganador del Premio Olga Nolla de Poesía, no sólo recibió la distinción como mejor poemario del año por el Pen Club de Puerto Rico, sino que fue escogido entre los libros del año por la doctora Carmen Dolores Hernández. Con Javier he crecido, desde su novela Different, pasando por los Vidrios ocultos en la alfombra hasta su futuro proyecto, Criatura del olvido. Way to go, buddy.

Segundo: Hilo de voz, del admirado Noel Luna, obtuvo el segundo lugar en el Premio de Literatura Nacional 2006, y tercer lugar en el reconocimiento del Pen Club. Para mí, el premio de Noel debe ser Primer Lugar de Libro de Poesía, puesto que el ganador en el certamen del instituto de literatura fue un libro de narrativa. Por supuesto, calibrar libros de narrativa contra libros de poesía y/o vicervera no me parece adecuado. Lo que me lleva a:

Tercero: el libro ganador fue El corazón de Voltaire, la novela de Luis López Nieves, cosa que me parece extraordinaria, pues la obra eleva la rúbrica sobre hacer novelas en Puerto Rico. Con Luis he tenido la experiencia de trabajar este año en el Programa de Creación Literaria de la Universidad del Sagrado Corazón. Su obra me parece que se expande con esta novela, y sera merecedor de mayores acercamientos críticos. Precisamente, Terranova acaba de sacar La tergiversación en Luis López Nieves: cuentos y novela, estudio de Estelle Irizarry.

Claro, queda el logro de Mayra Santos-Febres con su Nuestra señora de la noche y el de Juan Antonio Ramos, con El libro de la rabia, que abonan al desarrollo del género más elusivo de la literatura puertorriqueña: la novela. Esto es indicativo de que nuestras letras entran en una nueva fase de evolución. Espero.

Faltaron, por supuesto, libros de cuentos significativos, puesto con poemarios como el de Julio César Pol, Mara Pastor y Gallego, la poesía siempre queda bien querida.


You may also like

Blog Archive