James Brown is... dead?




Caratula del disco de L.A. Style


Para allá para el 1991, previo a la explosión de Nirvana, un grupo llamado L.A. Style lanzaba su one-hit-wonder "James Brown is Dead". La letra para el ritmo tecno-disco se refería más bien al estilo funk-soul del recién fallecido artista de la música popular estadounidense, por supuesto, y no se trataba de una elegía.

Dieciséis años más tarde, la canción se cumple como una mala y pesadillesca profecía.


James Brown, realmente, ha muerto, pero sigue sin enterrarse.

Uno de mis mejores recuerdos de James Brown proviene de un oscuro y extinto grupo de hip-hop llamado Kid'n'Play, quienes en su primer CD utilizaron la voz de Brown en múltiples samplings. Kid'n'Play, al igual que sucedió con L.A. Style, murió primero que James Brown, por supuesto.

Previo a eso, "Living in America" rememora los mid-80's y a Rocky IV, en el mismo corazón de los '80. Sin embargo, creo que la conciencia definitiva de JB entre los boricuas fue cuando Heineken utilizó su clásico "I Feel Good", para un comercial de radio.

Para entonces, JB no era desconocido para mí. Mi hermana mayor, agente catalítico de muchas de mis gustos musicales, me lanzó una copia de un sencillo '45" (lo siento para los que nacieron después de 1980, que no tienen ni puta idea de lo que es) titulado "Get off that Thing", interpretado por James Brown, para los mid-70's. De ahí a escuchar a George Clinton y Parliament, Bootsy Collins y Rick James no fue nada.

Ya, ya sé. Todos tenemos un pasado oscuro que aceptar, ¿no?

Pero James Brown, el padrino del soul, y del disco, y del hip-hop, ha muerto.

Sergio Ramírez ha escrito recientemente en su blog sobre las circunstancias que rodean no la muerte, sino el entierro del cuerpo, estuvo en su mansión de Carolina del Sur, bajo condiciones de ambiente controladas, y sin sepultar desde el día de Navidad. Recientemente, le han mudado a un lugar secreto bajo órdenes estrictas de no dejar que nadie le vea.

¿Las razones? De todas: matrimoniales, filiales, de derechos de sucesión,y otros entuertos legales imaginables y posibles. Ahora, para complicar el asunto, ha surgido la creencia de que en el patio de su casa existe dinero enterrado.

James Brown, por tanto, no está muerto ni enterrado y no piensa dejarse morir ni enterrar por buen tiempo. En fin, eso es lo que pasa con las leyendas que se destinan a convertirse en mitos.


You may also like

Blog Archive