Abril cruel: el Día Mundial del Libro



“Abril es el mes más cruel”, escribió una vez T.S. Eliot, y, de hecho, abril puede ser sádico. Por ejemplo, precisamente hoy, 23 de abril, la UNESCO celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor con el propósito de “fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual”, pero en Puerto Rico apenas lo celebramos, puesto que, al parecer, irónicamente, poca gente se enteró.

Seguro. Poca gente lo leyó.

Abril ciertamente tiene tradición: en este mes fallecieron Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. También, en abril, nacieron y/o murieron otros escritores eminentes como Nabokov, Zolá y Octavio Paz. Por ello, dicho mes, que en Estados Unidos también es el Mes de la Poesía, celebra el hábito de la lectura y la manufactura de libros con tanta pomposidad.

Claro. Si el mundo lee, el planeta se libera. La lectura y los libros son los medios por los cuales se avanzan las ideas y progresan las naciones, porque batallan la peor pobreza, que es la del intelecto.

México organizó una gran lectura pública de Cien años de soledad, del colombiano Gabriel García Márquez. Italia hizo lo mismo con Don Quijote de la Mancha. Asimismo, la ciudad de St. Martins en Canadá lanzó la iniciativa “Ciudadlibro St. Martin” y en Suiza comenzaba la campaña "Suiza lee" en la que varias empresas del sector privado conjugaban iniciativas y eventos destinados a promover la lectura en todo el país. En Cataluña, se regala una rosa al comprador de un libro durante este día.

En Puerto Rico, la Fundación Todos a Leer (que desafortunadamente no tienen un sitio web o un blog) tuvo una actividad aislada en una librería de San Juan y el resto fue nada.

“Abril es el mes más cruel”, escribió una vez T.S. Eliot en un monumental poema que se titula La tierra baldía.

Piedad, Señor, piedad, clamó nuestro poeta Luis Palés Matos.

Es que en las tierras baldías, la gente se muere de nada.


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