El recurrente regalo de padres

Soph
Ayer, Día de los padres, pasé un excelente día con Soph y Ana Ive. La Soph, por supuesto, es la que le da sentido al famoso día que presagia el verano, y la Ana Ive es el vehículo. Admito que disfruto ser padre. Después de tantas muertes en mi vida, ahora no me quiero morir por verla crecer. Es una razón de ser.

Compartí con mi viejo y lo encontré, por primera vez, pues, viejo. Nuestra relación se desarrolló tardíamente. La foto que conservo de él en mi wallet, curiosamente, lo muestra a sus 42 años, cuando se fue de casa. Luego volvió.

En la noche jugamos Chinese Checkers mientras los Yankees mataban a los Mets.

Después, escribí poemas.



You may also like

Blog Archive

Search This Blog

Loading...