Visitaciones de la Muerte

Mami modelando en Nueva York.

La muerte llega. Se sienta. Se sirve de mi whiskey. Enciende un cigarrillo.

Te lo dije, Elidio La Torre, dice.

Para alcanzarte, no necesito brazos.

Estás hecho de tierra, mar y olvido.

La Muerte, aburrida conmigo, ahora bebe del pozo de mi sangre.

A mi madre le han detectado cáncer de los senos. Demasiado avanzado. El remedio: una masectomía. Lo peor viene después: el tratamiento, que requiere ganas de vivir, o una voluntad increíble que mi madre no posee.

La Muerte me arroja un beso que duele y no puede ser deshecho.

Te lo dije, Elidio La Torre, dice.

Para alcanzarte, no necesito brazos.


You may also like

Blog Archive

Search This Blog

Loading...