La amiga Yolanda Arroyo acaba de obtener un gran logro en su carrera literaria. Queda talento. Me alegro muchísimo, porque Yolanda is the real thing... no es poseur ni Miss Publicity. Es escritora.

La nota de prensa dice así
:

Luego de una votación abierta al público y de la selección del jurado, integrado por Piedad Bonnet, Oscar Collazos y Héctor Abad, se presentó el listado del nuevo grupo de escritores más representativos de la literatura actual en el continente y el Caribe.

Los nombres de Andrés Neuman (Argentina); Rodrigo Hasbún (Bolivia); Verónica Stigger (Brasil); Alejandro Zambra (Chile); Juan Gabriel Vásquez (Colombia); Wendy Guerra (Cuba) y Leonardo Valencia (Ecuador), entre otros nombres, resonaron en el auditorio José Asunción Silva, de Corferias, en Bogotá.

El público esperaba expectante la publicación del listado de nombres de la nueva generación de narradores latinoamericanos, en desarrollo de la Convocatoria Bogotá 39, proyecto que, con el apoyo de Hay Festival, se enmarca en la programación de Bogotá, Capital Mundial del Libro. El resultado de Bogotá 39, arrojó tres argentinos; un boliviano; cuatro brasileños; dos chilenos; seis colombianos; cuatro cubanos; dos ecuatorianos; un salvadoreño; un guatemalteco; cuatro mexicanos; un panameño; un paraguayo; tres peruanos; un puertorriqueño; un dominicano; dos uruguayos, y dos venezolanos.

En la nómina, 11 mujeres de diversas nacionalidades.Una literatura mayoritariamente urbana; con fuerte presencia de la novela histórica, así como influencia de la música, el erotismo y de acento intimista en muchos casos, fueron algunas de las características que encontró el jurado en el grupo de más de 150 autores que fueron nominados.

En el proceso, durante cerca de dos meses, alrededor de 2.000 votantes, entre editores, agentes literarios, autores y lectores, postularon a sus candidatos para conformar Bogotá 39, con tres requisitos que exigía la convocatoria: que el postulado fuera menor de 39 años, tuviera publicada una obra y hubiera nacido en un país latinoamericano.

A partir de esta lista, resultado de las votaciones, el jurado tuvo la tarea de leer, descubrir y elegir a los 39 escritores. Además de confirmar el cumplimiento de los requerimientos básicos, los criterios de selección abarcaron diferentes puntos de vista: calidad narrativa, premios y menciones nacionales e internacionales, reconocimiento del escritor en su país, crítica favorable, entre otros importantes.

LOS 39 ESCRITORES MENORES DE 39 DE AMERICA LATINA
Argentina
Gonzalo Garcés, 33 años. Dos novelas publicadas: Diciembre y Los Impacientes, con la cual ganó el Premio Biblioteca Breve. Pedro Mairal, 37 años. Publicó obras como Tigres como los pájaros (Mención Premio Fortabat), Una Noche son Sabrina Love (Premio Clarín de Novela). Su última publicación, Consumidor final. Andrés Neuman, 30 años. Sus novelas Bariloche (1999) y Una vez Argentina (2003), fueron finalistas del Premio Herralde de Novela.

Bolivia
Rodrigo Hasbún, 27 años. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura Santa Cruz de la Sierra en 2002, y en 2006 publicó el libro titulado Cinco. BrasilJoão Paulo Cuenca, 29 años. Ha publicado novelas como Cuerpo presente (2003) y ha participado en antologías como Paralelos y Prosas Cariocas, entre otras. Adriana Lisboa, 37 años. Recibió el Premio José Saramago (2003, Portugal). Sus obras más importantes son: Os fios da memoria, Sinfonía en Bronco y Caligrafías. Santiago Nazarián, 30 años. Ganador del Premio Fundación Conrado Wessel de Literatura en 2003, con su obra Olivio Verónica Stigger, 34 años. Su obra más exitosa es O trágico e otras comédias

Chile
Álvaro Bisama, 32 años. Ha escrito Postales urbanas y Zona Cero, ejerce como crítico literario para varios medios de comunicación de su país. Alejandro Zambra, 32 años. Poeta también, es autor de una primera novela titulada Bonsái, publicada por Anagrama.

Colombia
Antonio García, 35 años. Ganador del Premio Iniciativa Artística Rolex para Mentores y Discípulos en el que trabajó un año con el escritor Mario Vargas Llosa. Ganador del Premio Rolex de Novela, ha escrito Su Casa es mi Casa y Recursos Humanos. John Jairo Junieles, 37 años. Ha publicado Papeles para Iniciar el Fuego, Temeré Por Mí al Terminar estas Líneas y Con la Luz que me Queda Basta.
Pilar Quintana, 35 años. Cosquillas de Lengua fue su primera novela. Acaba de publicar Coleccionista de Polvos Raros.
Ricardo Silva, 32 años. Poeta, autor de teatro, ha publicado en narrativa: Relato de Navidad en la Gran Vía y Parece que va a Llover.
Antonio Ungar, 30 años. Ha publicado un libro de relatos cortos, titulado Trece Circos Comunes, De Ciertos Animales Tristes, Zanahorias Voladoras y Las Orejas del Lobo.
Juan Gabriel Vásquez, 34 años. Ha publicado tres novelas, entre ellas, Los Informantes, que ha comenzado a ser traducida en varios países.

Cuba
Wendy Guerra, 37 años. También es poeta, ha publicado, la novela Todos Se Van y ha participado en compilaciones de literatura, dentro y fuera de Cuba.
Rolando Menéndez, 37 años. Ha escrito tres libros de relatos, Alguien Se Va Lamiendo Todo, premio David (de Cuba), El Derecho al Pataleo de los Ahorcados, Premio Casa de las Américas y la Piel de Inesa, Premio Lengua de Trapo Narrativa, entre otros premios.
Ena Lucía Portela, 35 años. Ha escrito: El Pájaro: Pincel y Tinta China; El Viejo, el Asesino y Yo, Premio Juan Rulfo, entre otras obras.
Karla Suárez, 38 años. Su primera novela, Silencios, fue galardonada con el Quinto Premio de Lengua de Trapo.

Ecuador
María Gabriela Alemán, 39 años. Ha escrito, En el País Rosado, Maldito Corazón, Zoom y el guión para teatro, Acróbata del Hambre, entre otras obras. Leonardo Valencia, 38 años. Entre sus obras principales se cuentan: El Desterrado y La Luna Nómada.

El Salvador
Claudia Hernández, 32 años. Ha escrito Otras Ciudades, Mediodía de Frontera, Olvida Uno. Es ganadora de los premios Juan Rulfo y Anne Seghers, este último en Alemania. GuatemalaEduardo Halfón, 36 años. Algunas de sus obras son: El Angel Literario, Esto no es una Pipa y Saturno.

México
Álvaro Enrigue, 38 años. Ha escrito: La Muerte de un Instalador, Hipotermia y Virtudes Capitales, entre otras. Recibió el premio Joaquín Mortiz.
Fabrizio Mejía Madrid, 39 años. Ha publicado obras como Viaje alrededor de mi Padre, Pequeños Actos de Desobediencia y Entre las Sábanas.
Guadalupe Nettel, 35 años. Ha escrito: Juegos de Artificio y El Huésped, entre otras obras. Ha sido galardonada con varios premio en México y Francia.
Jorge Volpi, 39 años. Autor de: A pesar del Oscuro Silencio, La Paz de los Sepulcros, El Temperamento Melancólico y ha sido ganador de los premios Biblioteca Breve, Deux Oceàns y Grizane Cavour.

Panamá
Carlos Wynter Melo, 36 años. Ganador del Premio Nacional de Cuento José María Sánchez, entre sus obras se encuentran: El Escapista, Desnudo y otros cuentos.

Paraguay
José Pérez Reyes, 34 años. Su obra más conocida, Ladrillos del Tiempo, representa a la generación del 90, narradores surgidos después de la caída de la dictadura.

Perú
Daniel Alarcón, 30 años. Su primer libro, Guerra a Luz de las Velas, fue finalista del premio Pen/Hemingway 2006. Su primera novela Radio Ausencia, será publicada en español en julio de 2007.
Santiago Roncagliolo, 32 años. Ha publicado la novela El Príncipe de los Caimanes y, en el 2003, fue elegido como nuevo talento por la cadena de librerías FNAC. Con la novela, Abril Rojo, recibió el premio Alfaguara en el 2006. Ivan Thays, 39 años. Ganó el Premio Príncipe Klauss de Holanda y fue finalista del Premio Rómulo Gallegos, de Venezuela, por la novela La Disciplina de la Vanidad.

Puerto Rico
Yolanda Arroyo Pizarro, 37 años. Es autor de un libro de cuentos, Origami de Cuentos, y de la novela Los Documentados.

República Dominicana
Junot Díaz, 39 años. Ha escrito Israel Drown, una colección de cuentos escritos en inglés y está escribiendo su primera novela, The Cheaters, Guide to Love. Participó en el Encuentro Internacional de Escritores, Otras Literaturas, en el marco de Bogotá, Capital Mundial del Libro.

Uruguay
Claudia Amengual, 38 años. Es autora de las novelas, La Rosa de Jericó y Vendedor de Escobas. Pablo Casacuberta, 38 años. Ha escrito Aquí y Ahora, Ahora le toca al Elefante, La Parte de Abajo de las Cosas y Esta Máquina Roja, entre otras.

Venezuela
Rodrigo Blanco Calderón, 26 años. Ganador del Concurso de autores inéditos de la editorial Monteavila, mención narrativa 2005, con el libro Una Larga Fila de Nombres. Slavko Zupcic, 37 años. Ha recibido numerosos galardones, varios de ellos por ser también escritor para niños. Ha publicado Dragi Sol, Vinko Spolovtiva ¿quién te mató? Y 5831204: pizzas, pizzas, pizzas.

La entrada de blog de ayer, publicada en "Voces", de El Nuevo Día:

http://www.endi.com/XStatic/endi/template/notatexto.aspx?t=4&n=202193


“Abril es el mes más cruel”, escribió una vez T.S. Eliot, y, de hecho, abril puede ser sádico. Por ejemplo, precisamente hoy, 23 de abril, la UNESCO celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor con el propósito de “fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual”, pero en Puerto Rico apenas lo celebramos, puesto que, al parecer, irónicamente, poca gente se enteró.

Seguro. Poca gente lo leyó.

Abril ciertamente tiene tradición: en este mes fallecieron Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. También, en abril, nacieron y/o murieron otros escritores eminentes como Nabokov, Zolá y Octavio Paz. Por ello, dicho mes, que en Estados Unidos también es el Mes de la Poesía, celebra el hábito de la lectura y la manufactura de libros con tanta pomposidad.

Claro. Si el mundo lee, el planeta se libera. La lectura y los libros son los medios por los cuales se avanzan las ideas y progresan las naciones, porque batallan la peor pobreza, que es la del intelecto.

México organizó una gran lectura pública de Cien años de soledad, del colombiano Gabriel García Márquez. Italia hizo lo mismo con Don Quijote de la Mancha. Asimismo, la ciudad de St. Martins en Canadá lanzó la iniciativa “Ciudadlibro St. Martin” y en Suiza comenzaba la campaña "Suiza lee" en la que varias empresas del sector privado conjugaban iniciativas y eventos destinados a promover la lectura en todo el país. En Cataluña, se regala una rosa al comprador de un libro durante este día.

En Puerto Rico, la Fundación Todos a Leer (que desafortunadamente no tienen un sitio web o un blog) tuvo una actividad aislada en una librería de San Juan y el resto fue nada.

“Abril es el mes más cruel”, escribió una vez T.S. Eliot en un monumental poema que se titula La tierra baldía.

Piedad, Señor, piedad, clamó nuestro poeta Luis Palés Matos.

Es que en las tierras baldías, la gente se muere de nada.


La abstinencia es lo último.

Lo de último puede significar "reciente" o "final" o "aberración". Usted escoja.

En una nueva campaña del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, el Departamento de Salud ha prometido darle duro al asunto de la abstinencia para evitar enfermedades de transmisión sexual y otros.

Es lo último.

Manuela no me pelea, cantaba Rubén Blades, if you know what I mean, pero a falta de originalidad, de propuestas responsables y creativas, pues dígale NO al sexo.

Sacuda el mono. A frotar la lámpara para que salga el genio. Saque la batidora. A pulir el diamante. Hockey-pockey de dedos. La maceta en el pilón. A montar el uniciclo. Let your fingers do the walking. A pulir el palo. A jugar Hello Kitty. A tocar la cítara. Acariciar la mascota. A jugar con el joystick. Nada de control automático: todo manual.

Bueno, algo hay que hacer porque no sólo de pan ni de hacer tortitas vive el hombre y la mujer.

Digo, es que existen unas gomitas (ver y pulsar la ilustración) que en plena globalización y era tecnológica nos harían el favor de no parecer medievales, que poco falta en este país de McOndo.

En fin. La última libertad que nos quedaba se ha ido en kaput.


Me he reído de lo lindo. Me han dicho que soy un enfermo sexual.
Hoy salió un artículo en la sección Mirador titulado Tabú, sexo y erotismo y a la verdad es que el primer comentario es de alguien de nombre José Rivera quien opina lo siguiente:
"QUE MUCHO ENFERMO SEXUAL HAY EN ESTE PAIS. POR ESO TANTAS VIOLACIONES DE MUJERES Y NIÑOS. TANTAS COSAS UTILES QUE HACER PARA MEJORAR NUESTRA PATRIA Y FIJENSE EN QUE PIENSA ESTE SEÑOR…"
Ahora digo yo: por eso tantas violaciones de mujeres y niños...
Bueno, pero que viva el derecho constitucional que garantiza la libre expresión. De la dialéctica entre los opuestos se sintetiza el avance de las ideas.
El artículo lo accesan en la siguiente dirección:

Yolanda Cornelia "Nikki" Giovanni


Todo el que se haya parado frente a un salón de clases, sea de nivel primario o universitario, sentirá algún tipo de agridulce correrle garganta abajo, por detrás del esófago y directo a donde se esconde el alma al escuchar las noticias sobre la masacre de Virginia Tech.


32 muertos más el asesino. La peor tragedia de esta índole en los Estados Unidos, cosa que asusta: la sociedad norteamericana es donde único uno está expuesto a que venga cualquier loco y deje a uno como una coladera.


Sobre todo, tomo este atentado como un ataque a la institución educativa en general, la cual -ya que mencioné el alma- se ha olvidado que existe.


Hasta que sucede algo como lo del campus en VT. La muerte nos aparece frente a los ojos.
Entonces, llamamos a un poeta.


A Nikki Giovanni, poeta afroamericana, le tocó sacar las palabras al micrófono. Como una antigua pitonisa o shamana, invocó a lo intangible: al imaginario de las ideas, al lenguaje. Con unos versos menos que buenos pero decididamente efectivos, hilvanó el espíritu del "Hokie pride". Por unos minutos, la universidad fue toda un oído ante el sentencioso "We will prevail".


Yo sonreí.


Los poetas todavía sirven de algo.



Si cree que la información es poder, ¿qué me dice del sexo?


La historia del mundo se ha escrito en la cama. Es inevitable. La unificación del reino español en 1492 o la emergencia de Inglaterra como poder separado de la iglesia católica en 1533 son ejemplos de ello. Es bueno ser el rey, después de todo. Lo sabe Bill Clinton. Todo por sexo, igual que los animales.


Pero no: además de levantar pesas, fumar y escribir, los humanos hemos inventado la religión y el erotismo para diferenciarnos del mono. Igualmente, surge la estrategia de poder más consecuente de la religión: el tabú, o la restricción social.


En efecto, si el sexo animaliza, el erotismo diferencia y el tabú controla.

El problema es que, según apunta Georges Bataille en Eroticism, somos seres discontinuos en el tiempo, y una de las maneras en que trabajamos con esa limitación es deseando un objeto externo a nosotros; algo que, irónicamente, nos hace sentir internamente. Por ello, erotismo y religión guardan entre sí una relación jánica, como dos bolitas de un mismo cono de helado. Ambas se atraen y se cancelan. Cumplen la misma función.


Interesante es cuando lo erótico se torna experiencia religiosa, y viceversa, según visto desde el Kama Sutra hasta San Juan de la Cruz y Sor Juana. Lo evidencian más de cuatro millones de puertorriqueños que, a pesar de que digan lo que se diga, siguen reproduciéndose como el milagro de los panes, y no necesariamente con la intención de preservar la especie.


Nuestra búsqueda de continuidad en el tiempo bien podría ser experimentada y cuantificada.


La gran pregunta de la obra shakespereana, después de eso de "to be or not to be?", es "what's in a name?"

Cuando comencé a socializar con chicas en mi adolescencia, me tope con un leve contratiempo: me llamaba Elidio. No Juan Carlos, ni José Abraham, ni Emilio José, sino plain and pure Elidio.

Las chicas abrían los ojos y siempre preguntaban: "¿Emilio?", y yo que no, que es Elidio; ¿Elpidio?, no, que es Elidio; ¿Etulio?, y finalmente que no, que es E-LI-DI-O.

Cuando no se espantaban, se reían. Las más amables preguntaban si se escribía con H o sin H.

Vale recordar que en los '80, mi gente, no había login name que me camuflara.

Así que Elidio era.

Ya en Nueva York a la gente le parecía sinfónico. Musical, me decía una profesora. Mi maestra de solfeo un día me dijo: "Tienes nombre de concertista".

Elidio fui resignado. En Puerto Rico habitamos dos: yo, y por supuesto, mi padre...

El nombre significa "el que nació en Ilio [Grecia]", aunque provengo del vientre de una Rosa.

Después de viejo, es que entonces encuentro compañía en el mundo. Y lo decidí: voy a fundar el Club Los Elidios.

Somos muchos los malditos.

Por ejemplo, encontré que en Alabama (of all places!) hay un Elidio's Pizza:
http://wkht.jbgdeals.com/index.php?index_type=promo-detail&pid=19066

Un boxeador de nombre Elidio Domínguez:
http://www.boxrec.com/boxer_display.php?boxer_id=005569

Un loco italiano que vive orgulloso de su pueblo en Elidio’s Guest Guide:
http://www.elidio.com/

Un político italiano de nombre Elidio di Paoli
http://it.wikipedia.org/wiki/Elidio_De_Paoli

Un cirujano maestro del nip and tuck llamado Elidio Antonio Montilla:
http://www.cirugia-plastica.com.ve/curriculum.htm

La guía turística de Brazil recomienda el Elidio Bar:
http://www.guiadasemana.com.br/detail.asp?ID=8&cd_place=21700

(Esa es buena...)

Y para los pudientes, está Joyerías Elidio
http://www.joyeriaselidio.com/

También hay una boutique de cortes de cabello llamada Elidio Peluqueros, catadores de vino, abogados, agentes de aduana, pimps o chulos, un director de un conjunto de música típica panameña, un director de películas porno, un jugador de béisbol, un escritor...

¿Un...? ¡Oye, oye...!
Mamma mía.
Infine comincio a capire.


El Nuevo Día publicó ayer un reportaje realizado por Ana Teresa Toro titulado "Laboratorio de escritores", sobre los estudiantes del programa de Creación Literaria de la Universidad del Sagrado Corazón en Santurce. Todos los estudiantes muy elocuentes: de los participantes en el foro, Damaris, Renia, Leomaris, Luis Ponce, José, Luis Saldaña fueron estudiantes míos y todos son muy buenos.


El artículo, una vez se lee, da paso a una vieja controversia: sobre si el escritor nace o se hace.


Para mí, como bien apuntan los escritores del taller, el escritor se hace, pero escribiendo, no a fuerza de pura imagen. Claro, siempre hay alguno que otro que nace en el lugar y momento apropiado, pero en general, la escritura es reescritura que es la artesanía de esta profesión (sí, dije profesión, porque se trata igualmente de profesionalizar el oficio).


En un año que llevo en el programa, he visto cosas, y he visto cosas, claro, pero esto es, como suelo decir, como un Zen: sin ying no hay yang. Yo, que aunque discreto, suelo decir las cosas como las veo, prefiero hablar ahora que después: estos estudiantes van como flecha a su blanco.


El taller es trabajo. Y para el trabajo, trabajadores. De ahí la clave del éxito de que les espera a los talleristas. Así es que se hacen.


Creo que esa es la diferencia, como en aquel ensayo de E.B. White, entre la luz intergaláctica y la combustión de las estrellas.




Samuel Medina, poeta e inventor de espacios poéticos, ha montado una página titulada Agentes catalíticos, una suerte de antología poética donde la voz del poeta mismo es el atractivo principal. Allí están Yolanda Arroyo, Néstor Barreto, Miguel Ayala y el propio Samuel, que tiene un libro inédito titulado Lujoso filete mignon que está para degustarlo en medium-rare. Con la ayuda de Blakevox (amigo poeta y one-man-band), un sampling de Bjork en "All is full of Love", y la Orquesta Filarmónica de Londres, he montado un texto que lleva por título "Kharmarroña", y el cual pueden acceder en la siguiente dirección:


Gracias mil a Samuel.

El trabajo es parte de un "CD to be-wannabe", que lleva el título de mi próximo libro.


¿Saldrá algún día?


The Shadow knows...

Hoy salió La Revista del periódico El Nuevo Día dedicada a los 50 años de la publicación de On the Road (En el camino). En artículo, escrito por un Elidio La Torre Lagares, central comienza así:

El cilindro de papel se desenrollaba desde el filo de la vieja maquinilla y caía como una sumisa y amarillenta lengua, cuando el escritor, abatido y borracho, comenzaba a pulsar las teclas -el cuerpo se deshacía lentamente en palabras, el alma trasmigraba en letras, el escritor emprendía un viaje en largas oraciones, construyendo pasajes ininterrumpidos y al ritmo del jazz-. Las oraciones se extendían como fraseos sincopados, las inflexiones sonoras de las palabras modulaban en su mente como una montaña rusa de notas musicales -la prosa indómita, libre, instintiva-. Y por tres semanas consecutivas, tomando descansos esporádicos, Jack Kerouac mecanografió en tiempo de bebop un mandala viático hasta caer rendido ante el imperioso pergamino que marcaría su vida y del cual se extraería la novela que cambió la manera de entender la literatura moderna: ‘En el camino’.


A cincuenta años de su publicación, hoy leemos la obra como el evangelio de toda una generación de seres desposeídos y desbancados, la llamada Generación Beat, distinguida principalmente por las figuras de Kerouac, el poeta Allen Ginsberg y el novelista William S. Burroughs. Los Beats surgieron como resistencia literaria al sugerir una nueva manera de decir la palabra, liberada de los formalismos tradicionales que mantenían a la literatura secuestrada en las aulas académicas. La propuesta pronto cobró dimensiones de más amplio alcance, al rebasar el ámbito literario para convertirse en todo un movimiento cultural


El resto, lo leen aquí:

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