Yo me había retirado de ese asunto de leer poemas en público, pero la invitación fue irresistible.
La legendaria guagua de la poesía arrancó y llega a su destino inmediato hoy en el Café Seda. Dedicada a Olga Nolla -Olga Nollam, poeta y novelista- fue mi primera editora y la primera persona que se interesó por mi trabajo para publicación- y a Francisco Matos Paoli -para quien he tenido el honor de rescatar su Canto de la locura-, la lectura convoca poetas de primera como (entre otros) Madeline Millán, Felix Córdova Iturregui, Vanessa Droz, Kattia Chico y por supuesto, la conductora de la guagua, Etnairis Rivera. También estarán Rey Andujar y Guillermo Rebollo-Gil. Un tour de force.
Aparte del junte, hay un aspecto sentimental: en la segunda guagua, con apenas un librito en edición de autor, debuté como poeta público. Esa noche conocía a Néstor Barreto y a Víctor Hernández Cruz, amigos que hasta el día de hoy guardo en buena estima.
Vermos que me sale. Yo no leo poesía en público since I don't know when.

El domingo fue mi cumpleaños. 42 mayos en ristra interrumpidos por un 7 de enero en 1987, ocasión en la que experimente la muerte por primera vez. Accidente automobilístico, que conste, del que puedo comenzar a hablar porque tengo el VIP Pass de la experiencia.

Como todo mayo 27, algo tenía que ocurrir. Esta vez fue mi hija la que se enfermó y razón por la cual quedé en vigilia hasta entrada la madrugada. Hace unos años, cuando ella también estuvo hospitalizada, celebré mi onomástico en un cuarto de hospital, con sombreritos y bizcocho de Blues Clues. Médicos y enfermeras se prestaron en la conspiración.

Dos años atras, cuando llegué a los prodigiosos 40, el cumpleaños sorpresa que me tenían varios amigos poetas se hechó a perder a causa de una lesión en mi espalda. Todos bebieron: Noel Luna, Mara Pastor, Mario Cancel, Néstor Barreto, Marcano y Rebecca, entre otros. Yo, en la cama y a fuerza de pastillas.
Ya antes, cuando tenía 17, arruiné otro cumpleaños sorpresa. En aquella ocasión, dejé en espera a mi familia y amigos. Yo me fui a emborrachar y llegué a las 6AM. Me recibió un bizcocho pasamado, medio oblicuo por la espera solitaria, y una nota fría que decía: "Feliz cumpleaños".
Yo creo que ese día me cayó la maldición del cumpleaños arruinado per secola seculorum.

Eso quedó evidenciado en mi segunda experiencia con la muerte, mientras celebraba mi cumpleaños 33 en un restaurante donde ingerí un cocktail de camarones y terminé a punto de una traqueteomía en la sala de emergencias de un hospital en Condado. Reacción alérgica, dijeron. Unos minutos más y kaput. Dicha experiencia me ha alejado de los mariscos -otra especie de maldición si considero que vivo en una isla.

Pero mucha gente se acordó: recibí como 13 spam mails de compañías que de algún modo me recuerdan, incluyendo Borders y Classmates.com; Taty Hernández y Néstor en el exterior; mi mamá, per suposto; y mi hermana, que me llama y me pregunta que escritores son geminianos, y yo le suelto, a quemarropa, que Whitman, Lorca y Allen Ginsberg. Ella me recuerda que esos son gays y que se preocupa. Hmmm.... Entonces le digo: Johnny Depp y Bob Dylan... esos son buenos. Esos no son escritores, dice. Y yo... hmmm... Ralph Waldo Emerson. Entonces, ella dice: Whatever.

El asunto es que todo esto es para expresar que no he tenido tiempo de interiorizar esta segmentación en el camino. Que sigo el viaje, aunque el pasado comienza a verse cada vez más distante y más cercano a la vez. Que miro a mi hija y recuerdo que en la vida hay cosas por las que uno siempre va a luchar. Que uno cambia, todo cambia, el mundo cambia. La unica constante es la elección, la causa de todo efecto. Que vivo con energía natural -como decía, pues, Whitman- y que no voy a ir a ver a ningún proctólogo.

No todo está resuelto, pero sí veo lo que me queda de recorrido. Todo es cuestión de seguir la marcha. Piece of cake.


Rafa Acevedo -poeta, teatreo, músico y HP buona fide- ha enviado la siguiente pocavergüenza por el ciberespacio y creo que es merecedora de difundirse. La imagen es una pintura de Max Ernst.

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PAPÁ UBU INICIA CAMPIÑA
Primera Proclama

Por la presente y la ausente declaro, diametralmente, que me lanzaré en campiña por la gobernación de la isla de Puerto Rico, con la panza por delante como corresponde a mi naturaleza golosa y gastronómica.

Mis correligionarios, alzacolas y lambeojos me han solicitado que regrese de mi exilio en Vulgaria, de donde nunca he salido ni saldré, para competir en igualdad de oportunidades, con toda la idiotez que les caracteriza, con cenadores y representontos del hemicirco insular.

Mi propósito en esta lucha es enriquecerme de la manera más asquerosa posible pero con la frente en alto y la barriga adelante, cosa de que la transición no sea muy dolorosa. Sobre todo que se dé sin laceración de trasero lo que dificultaría mi tomadura de pelo y posición.

Mi grupo de trabajo es importante porque yo no voy a trabajar.

Gobernador: yo
Primera dama: yo también, de espaldas frente al espejo.
Secretario de Hacienda: yo, y mi caballo de Finanzas
Presidente del Cenado: Roselló, si quiere.
Presidente de la Cámara: Digital.

y todo lo demás.

Eliminaremos el IVU para imponer de manera indiscriminada y peculiar el UBU, que será de 60 por ciento en todas las transacciones económicas habidas y por haber, o, en su defecto, se hará
prórroga si hay comercio carnal previo envío de foto y video.

Las elecciones se celebrarán como hasta ahora, analmente, cosa de descansar un poco cada cuatro anos. Y al que no le guste le sacaremos el cerebro por los talones siempre y cuando tenga cerebro.


De no tenerlo se le dará un cargo de ministro pleniputenciario o una embrujada en algún país que establezca relaciones púbicas con nosotros (o séase, yo) como Vulgaria, Polinecia, Jurutungo,
Karajistán, Dondestán, y nuestra repúbica hermanastra Absurdistán, de quien seremos algún
bochornoso mediodía estado confederado con derecho a voto pero sin voz, previa extracción de lengua.

Como la victoria es ineludible hemos preparado la lista de invitados que estarán presentes en esa magna asamblea impopular: las orejas de Tony Blair, la lengua de Saddam, el enfermero de Fidel, el maestro de retórica de Jorge Bush, Putin que preparará la cena con plutonio-210, y algún representante del gobierno insular porque siempre en las fiestas hay que invitar a un mamalón para uno sentirse la gran cosa.

Seguiremos enviando proclamas cuando nos salga del forro para mantener a todos totalmente
desinformados y así cogerlos de pendejos con una naturalidad asombrosa. Solicitamos que imprima esta página y la use de la manera que le salga de las trompas de Esculapio.

Váyanse a la mierdra,

Papá Ubu
Su Próximo Gobernador

Segunda Proclama

Durante mi toma de posición cerebraremos un carnelevarium carnavalesco de cuarenta días seguidos de prohibición de carne a toda la población, a excepción mía que tendré burro en las neveras. De esta forma la salud de los súbditos cuidadanos será natural.

Naturismo, ergo sum, es nuestra filosofía. La solución a problemas de sobrepoblación, mala
planificación, vertederos clan destinos y otra suerte de peripecias, deben solucionarse con
tsunamis, terremotos y otras artes de la naturaleza bondadosa. El naturismo incluirá el recogido de mierda de vaca (que también es natural) para echarla en el jardín del vecino. Por joder.

Haremos valer, como Carlos I y Felipe II, la prohibición de máscaras porque estamos jartos (cosa grata en otras ocasiones) de las mismas grotescas fases de personajillos como Coña Miriam, y el simpatiquísimo Ribera Chats con su dulzura empalagosa que remeda a Goebbels. Tales caretas no son ni siquiera vestigios de las efemérides a Baco.


El único vejigante en estas fiestas de toma de posición deshonesta será el mío. Luego de siete
cervezas y un galón de agua mi vejiga vejigante pedirá alivio mediante oleaje interno. Para ello un grupo de bailarines estofados en carne darán sus revelé con sombrillas mientras meo desde el estrado. Todo esto es mejor que los discursos que se hayan perpetrado desde la fundación del Estado Grávido Atrofiado allá por los años en los que los perros se amarraban con longaniza. Años por cierto que sólo han existido en la melancolía de los cuidadanos como wishfool sinking (por sus siglas en inglés).

Por esas fechas romperemos relaciones con el Papado, relaciones, que por cierto, nunca hemos tenido a pesar de los hacedores de chismes (¡homofóbicos disfrazados de muñecas, diablo sea!). También quebraremos relaciones con el Ñamado, esa secta en el poder con sus columnas de ñames con corbata, porque para papa yo, que soy Papá Ubu. Tendremos relaciones, esosí, con quien nos salga del forro, cuando nos salga del forro, para lo que hemos enviado al exilio en Vulgaria (de donde nunca ha partido) a Mamá Ubu. Ah, grato es recordar una buena Mamá. Pero como muestra de nuestra religiosidad sin par, y a modo de acallar las lenguas simples de los fundillamentalistas, renovaremos la olvidada Fiesta del Asno, con la entrada triunfal al Palacio de los Leguleyos, de maitre Aliboron, cuya pezuña hollaba antaño el suelo judío de Jerusalén, y cuyo poder asnal le ha valido a la Iglesia el oro de Arabia, y el incienso y la mirra del país de Saba . Digo, cosa de que la transición les sea leve. Cambiar unos asnos por otros. Pero que sea yo, moi, ich, el que de sida.

Tras mi assención al poder sólo tendrán derecho al boto aquellos a los que el encefalograma haya dado negativo. Además, por ser innecesario el ejercicio empírico, se permitirá el sufriagio a los
que meneen la cabeza de lado a lado, los que se babean, los que se rascan la cabeza, y los
huevones, cojonúes y pingadulces, que, como se ve, concentran sus capacidades intelectuales entre las piernas . Total (ah, qué linda palabra) que la gentuza bota cada cuatro anos por equis para tumbar a ye, en una lógica de círculo vicioso que me excita los galones de la libido. Yo lo que quiero es tumbarlos a todos y tirármeles encima previa selección de los mejores traseros. Porque si algo es papá Ubu es SIN CERO. Y como dijo el gran Pyngalión, abran que voy .

Sin otra me despingo por el momento. Seguiremos enviando proclamas cuando nos salga del forro , como ya se ha dicho, para mantener a todos totalmente desinformados y así tomarles el pelo con una naturalidad asombrosa. Solicitamos que imprima esta página y la use de la manera que le salga de las notas que dé el gran Aniceto, músico vilipendiado por los melómanos.

Váyanse a la mierdra , sin ceramente,

Papá Ubu
Su Próximo Gobernador


Sexo, sexo, sexo.
¿A quién le amarga un dulce?

Durante la semana he venido siguiendo la serie "The History of Sex" que transmite el History Channel. Aunque desconfío de cualquier medio de comunicación cuyos últimos cuatro dígitos de su teléfono es 1776, admito que ha estado entretenida, divertida y reveladora por demás. Los episodios de la sexualidad en los tiempos pre-cristianos, aunque conocía del tema, resultaron iluminadores. Luego vino San Agustín y cambió todo. Entonces, llegamos a la época victoriana y la mentalidad totalizadora de la modernidad decimonónica.


Oooooh, brother...


Manuales para seguir con el ímpetu de un "How to make your love to your wife". La condenación al amor homoerótico, mejor representado por el juicio y encarcelamiento de Oscar Wilde. La exploción de la prostitución en Inglaterra. La formalización del "porn". En fin, actitudes contradictorias como antípodas bipolares que nos llevan a preguntar cómo una sociedad que logró tanto avance de progreso científico e industrial-económico pudo haber tenido una postura tan represiva de algo tan natural como es el sexo. Esa misma sociedad, aclaro, era la que se leía a escondidas la traducción de Richard Burton del Kama Sutra.


Lo más interesante de todo este periodo es que las mujeres se catalogaban en "good girls" y "bad girls". Las buenas debían ser vírgenes a la hora del matrimonio y no debían mostrar ningún tipo de gusto, satisfacción o inclinación sexual hacia su marido y así ha sido consignado en diversos escritos de la época. Las malas, pues, eran lo contrario a las buenas y generalmente hacían el papel de concubinas, putas, o ambas cosas.


La gente se moría de enfermedades venéreas y de ahí el auge del "rouge" y del maquillaje que ayudaban a ocultar las imperfecciones sintomáticas de males como la sífilis. Era obvio: había que ocultar el hanky panky.


Todo esto dista del mensaje que leí en aquella T-shirt que lelvaba una vaquera en el aeropuerto de Austin: "Good girls go to heaven, but bad girls go anywhere".


Pero, con relación al sexo, aún quedamos truncados por un mito que nos enseñó que el sexo era malo, y que por eso nacemos sucios y pecadores


Un-jú...



Hoy le cedo la palabra a Ismael Serrano, el Serrat o el Silvio de mi generación. De su compacto Naves ardiendo más allá de Orión, que es excelente, extraigo la letra de una canción titulada "Ya nada es lo que era" que vengo utilizando como epígrafe e inspiración para una novela. La letra, por sí sola, es un poema. Con la música, es una experiencia.


Ya nada es lo que era,
nuevos paisajes, nuevas fronteras,
delimitando mis gestos, mis costumbres.

Otra lumbre iluminará mis versos,
otros muertos mis soledades,
otras felicidades mis fiestas,
otras dudas mis certezas.
Ya nada es lo que era.

Me tendré que acostumbrar
a esta fría soledad
como un viejo con días contados
a su enfermedad.

Y nombrarte o esperarte en un café,
y padecer otro principio,
y volver a los sitios
en que me has abandonado,
y ser asesinado
allí donde te amé.

Ya sólo me queda
la vacía pena
del viajero que regresa.

Estoy tan perdido,
soy el asesino
de tantas primaveras.

Ya nada es lo que era.

Ya nada es lo que era,
recorreré las aceras
buscando una luz que me recuerde a ti.

¿Quién me acompañará ahora a los Alphaville?
¿Quién hará cicatriz mis heridas?
¿Quién descubrirá mis mentiras?
¿Quién facilitará mi huida?

Y es que ya nada es lo que era.

Ya sólo me queda

la vacía pena
del viajero que regresa.

Estoy tan perdido,
soy el asesino
de tantas primaveras.


Ya nada es lo que era.

Ya nada es lo que era.


La revista Deriva, especializada en cine y literatura, acaba de publicar "Prosa bop: 50 años en el camino", ensayo que celebra la obra de Jack Kerouac. La dirige desde Madrid el amigo Carlos Huerga. En la más reciente versión de la revista pueden leer, además de mi escrito, lo siguiente:



-Creación

Un mordisco de hormiga, cuento de Jorge Serra.


-“Vuelve Viktor Sklovski”, un artículo de Pau Sanmartín sobre el autor ruso Viktor Sklovski que supone una introducción a su obra literaria reeditada en el extranjero, y que irá saliendo comentada una vez al mes en Deriva.


-Narrativa:
Jou Pu Tuan (Esterilla de carne), de Li Yü
Todas las Cosmicómicas, de Italo Calvino


-Poesía:
Siberia propia, de Isabel Pérez Montalván


-Misceláneas (cómic y literatura):
Drácula, de Luis Scafati


-Cine:
Inland Empire, dirigida por David Lynch



También podrán leer varios monográficos, en particular los de Rodrigo Fresán y Roberto Bolaño, dos de mis admirados escritores.

Además, visitar el site es un buen motivo para ver no sólo cómo se relacionan el cine y las letras (ya una vez había dicho yo que dicha relación equivale en nuestros tiempo a la que en algún momento hubo entre el teatro y las demás artes), sino también para apreciar la manera en que la palabra también globaliza.
Este artículo fue publicado el jueves 17 de mayo de 2007 en mi columna mensual que aparece el El Nuevo Día. Historia que nunca acaba: violencia contra la mujer.

Todo cuentista sabe que la ficción es pocas veces una representación fiel de la realidad, y que hay realidades que sobrepasan cualquier intento de ficcionalización. Así, como ocurre con el Borges de los cuentos de Borges, la historia de Pigass -policía por proxy- no es la historia de Pigass. La viví antes de escribirla, aunque lo opuesto ya había ocurrido.

Comienza el asunto un cinco de mayo, cuando Cybele, su ex-esposa, acude a un establecimiento de comida rápida con Andrea, el vínculo indeleble, a quien Pedro Ignacio Gass (alias Pigass) recogerá para cumplir el acuerdo de relaciones paterno filiales. Cybele le recuerda a Pigass que debe volver con la niña a las cuatro de la tarde, lo que abre un motivo para que el policía, quien una vez mantuviese a Cybele toda una noche a punta de pistola, deje aflorar al macharrán interno con un “Hago lo que me dé la gana”. Entonces, Pigass, cuya arma de fuego parece enmendar alguna carencia fálica, arremete contra Cybele y Andrea. Plebeya, flamante pedazo de carne que le hace de novia a Pigass, ríe.

Espesa la trama:

Huye Cybele, llama al 911 y notifica la agresión. La línea de emergencias mantiene comunicación con el cuartel de Cataño, adonde Cybele debe acudir para formalizar la querella. Pigass, quien fuera abandonado por su padre a edad temprana, la persigue junto a Plebeya. Una vez llegan al cuartel, increíblemente, el retén rehúsa atender el caso y aconseja ir al cuartel de Levittown. Parte nuevamente Cybele con su hija, y Pigass sigue al asecho. Una vez llegan al segundo cuartel, Cybele desmonta a su hija del asiento protector y se apresta a solicitar protección.

Entonces, la reversión aristotélica:

Pigass, quien siempre ha resentido las inatenciones de su propia madre, sale catapultado del asiento conductor y llega primero donde la retén Cortebetan del cuartel de Levittown. El policía Pigass, que mide seis pies, reclama que Cybele, quien mide a penas cinco con dos, le ha agredido física y verbalmente.

Lo que sigue es digno de espanto. La peor pesadilla.

El agente Gonzaga toma el caso y privilegia al que llegó primero. Cybele es procesada como agresora bajo la impresión que tuvo el agente Gonzaga sobre unos alegados rasguños en los brazos depilados y tatuados de Pigass. Durante el interrogatorio, Pigass es parte y juez. Es obvio: es policía. Mientras se entrevista a Plebeya, empleada policial y ahora testigo, él entra y sale a gusto y gana de la sala, mientras Cybele observa incrédula. El policía que atiende el caso no toma en consideración el historial de maltrato de Pigass. No se cuestiona por qué la madre entrega a su hija bajo circunstancias extrañas. No considera los moretones en el brazo de la víctima verdadera. Cybele es arrestada, esposada y enviada a una celda inmunda. Y Andrea observa.

Pigass, cual miembro de una hermandad secreta, es protegido por el hecho de llevar placa policial. La historia de Pigass, furtivo como las ratas, no es la historia de Pigass; es la historia de las injusticias que esconde nuestro sistema de justicia.

El final es feliz, pero abierto: luego de 10 horas de irregularidades y abusos psicológicos, la fiscal determina que no hay caso. Seguro. Todo es montaje y performance. Cybele, juguete del abuso de poder, es liberada. Pigass se come un cable.

Lo que prosigue, ya llegará.

Pero la historia es un cliché. Aunque espanta, parece que no cala y huele a augurio oxidado. Cybele es una sombra que se repite en los opacos ojos de Andrea.

Y cualquier semejanza con un caso de la vida real, será mala leche.

www.bizarroediciones.blogspot.com


Alberto Fuguet comenta en su columna sobre las recientes publicaciones de Santiago Bizarro, de Sergio Paz, Bogotá Bizarra: la única guía para perderse (Varios autores) y Lima Bizarra (de Rafo León), todas en simultáneo y a destiempo, y en la que se enfoca hacia -por supuesto- lo "bizarro" (palabra de etimología polémica, pero que para mí es aceptada como lo inusual, extraño). Max Palacios tiene en Perú Ediciones Bizarro para darle espacio a la literatura marginal. Hasta la desaparición del blog de Ciudadanoem, como por virtud de un alien abduction, nos remite a la dimensión desconocida de ese claroscuro.



Me parece que, dada la reciente frustración con el realismo mágico, el bizarro latinoamericano es una degeneración del primero, sumados los elementos de la fantasía, ciencia ficción, lo kitsch y lo "charro" como lo llamamos en puertorriqueño.





Lo bizarro es un barroco posmoderno.

Las historias del Chupacabras, los mitos de la base alienígena en El Yunque, las casas de sexo clandestino, las calabazas gigantes en Adjuntas y nuestro mismo sistema de gobierno, entre otras cosas, son parte de nuestro bizarro boricua. Hasta nuestras (im)propiedades lingüísticas son parte de ese mundo de rareza.



Pero nada de esto es tan desfamiliarizante. Lo he visto en los cuentos de Francisco Font. Se desborda en Juan Carlos Quiñones y hay algo de esto en Pedro Cabiya. Lo bizarro boricua se suscita en Historia de un dios pequeño, como decía ese gran filósofo El Chavo del Ocho, "sin querer queriendo".




Así que puede que estemos ante una nueva estética de lo feo, lo inusual, lo increíblemente perturbador y posible.



Ya lo dijo Dylan (Bob, no el que se apellida Thomas): "Times are a-changin'".


El amigo escritor Hugo Vera Miranda ha publicado, en su magnífico blog, el ensayo "Prosa bop: 50 años en el camino", de un servidor. El enlace es el siguiente:
Pueden leer al colega de la blogosfera. Estamos en contacto.

Decír rock cubano es casi un oxímoron, toda vez que, al hablar del Caribe, solo pensamos en congas, bongos, timbales, tamboras y panderos. Pero resulta que bajos las mismas barbas de Fidel en La Habana, como en toda ciudad, hay un underground roquero, y como si eso no bastara, se trata de la más subversiva modalidad dentro del rock: el Punk.

Bueno, el punk rock de verdad a lo The Clash y The Sex Pistols, porque hay un punk rock de pasarela como variación contemporánea en sabor de fruta.

Político y rebelde, la naturaleza del rock es cantar la inconformidad. Muchos dicen que el rock se murió con Nirvana cuando Cobain se pegó el tiro. El rock, literalmente, se suicidó.

En Iberoamerica, el rock, sin embargo, se ha enriquecido como un barroco eléctrico. Ceratti, Aterciopelados, Andrés Calamaro, Joaquín Sabina, Café Tacvba, y, ¿por qué no?, Shakira le han dado matices al ritmo y ya se puede decir que si el rock anglo ha palidecido, en el mundo hispano vive en su metamorfosis pop.

Y ahora, en Cuba, Porno para Ricardo, en particular su cantante Gorki Águila Carrasco, tiene una historia de revolución, persecusión y represión que contar al son de guitarras. Pueden leerla aquí:

http://www.rock.com.mx/porno_gorki.html

Al grupo las autoridades cubanas le han cerrado el web site, pero en el Internet todo es anarquía, por tanto, pueden el site mexicano en la siguiente dirección:

http://www.pornopararicardo.com/
Inclusive, ahí pueden escuchar el disco, que está super aunque no le guste a usted el rock.
Y ya no hablamos de géneros musicales. Hablamos de derechos humanos.

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