Encontrados en el espacio: Sótano 00931, Vol. V

La historia de las publicaciones periódicas en Puerto Rico es –debe ser– materia de estudio. La misma se constituye por una extensa narrativa que se va sumando y anulando a sí misma, que se recrea y se renueva a la vez que se repite a sí misma. De ahí la condición de relatividad en la que se circunscriben dichas publicaciones de manera temporal y/o espacial, donde la primera no necesariamente implica la presencia de la segunda, ni viceversa. O sea, nunca se constituyen en un estado absoluto de las cosas.

Dentro de esta proposición, las revistas literarias siempre han funcionado como pequeños bolsillos de energía que de pronto desencadenan en reacción colectiva. Se originan en la eterna necesidad del decir de unos y se va multiplicando en los otros. Pero en el tiempo, cambian los personajes y los protagonistas; en el espacio, la geografía sigue siendo la misma: lo marginal, lo escondido, lo accesorio al mainstream, lo contracultural, pero superpuesto en un punto específico. De hecho, entre las revistas más prominentes en el incansable discurso literario en Puerto Rico, hay una necesidad de anclaje - si tan solo para nunca detenerse, como deriva del nombre de la revista Nómada-; un topos que se desprende de sus propios nombres, como Ventana, que implica de por sí una relación espacial del que mira de adentro hacia fuera, o de afuera hacia dentro; Guajana, que es nombre de la flor que se da específicamente en una región, que es el cañaveral; o Zona de carga y descarga, nombre que advierte una designación espacial específica; o Filo de juego, una correspondencia de proximidades y finalizaciones espaciales que apreciamos de meramente leer los nombres de otras publicaciones como Postdata y Bordes.
Incluso, esta tendencia a la fisicalidad se manifiesta entre las publicaciones de más reciente factura, como Pastiche, cuyo nombre connota el aunamiento de elementos disímiles pero coincidentes en un mismo punto, Puñal de epifanía, nombre que propone otro tipo de corporalidad, otra dimensión de la experiencia, o Tonguas, referente en el aparato fonador, que es específicamente la boca.

En esta relación de publicaciones de los últimos cuarenta años, sobresale de manera peculiar El Sótano 00931, colectivo de escritores cuya publicación del quinto volumen de la revista que lleva el mismo nombre se presenta este miércoles 13 de febrero de 2008 a las 7PM en la Librería Isla de Río Piedras.

Pero El Sótano, que implica encerramiento, frío, oscuridad, y se asocia con lo subterráneo, lo marginal o alterno, es una antinomia, porque su verdadera localidad es la del lenguaje.

Y por ahí vamos.


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