Genérika con motivo de "Come Together"

En la novela Las palabras y los muertos (Planeta 2007), del amigo Amir Valle, Facundo, la sombra de Fidel Castro, que para efectos narrativos ha muerto, se queda rumiando las memorias en un discurso donde se cuelan las voces calladas de la revolución.

Lo que si puedo decirte es que tienes que ser libre.

Fine. Pero en Genérika hacemos un ejercicio tal de la democracia que los muertos no sólo hablan: también firman contratos.


Si te abraza en su sillón notarás su enfermedad.

El alcalde de Adjuntas ha sido acusado de haber concedido un contrato a un cadáver.
Presumidamente, el contratado murió el 1 de julio de 2006 y el acuerdo legal fue firmado por la esposa del muerto el 13 de julio del mismo año.

Él dice, yo te conozco, tú me conoces.

Bienvenida la querella, dice el alcalde, con sus andares pesados y lentos—los ojos desorbitados—con sus rulos de santón, quien se encargó de hacer galas de su limitado vocabulario en la radio y prensa nacional.

Tiene que ser un pasota porque hace lo que le da la gana.

Además, la factura de servicios y la certificación aparecen firmadas por el occiso con las iniciales de su yerno, Adalberto Lizasuain, quien es empleado del municipio.

Tiene una montaña rusa.
Recibió un primer aviso.
Le dieron agua turbia.
Es un filtro de Mojo.
Él dice: “Uno más uno más uno son tres”
Tiene
que ser guapo porque es muy difícil de ver.

La realidad, queda comprobado, abruma la ficción.

Come together. Right Now. Over me.


You may also like

Blog Archive