I Zimbra, o 90% de nuestra experiencia es simbólica

dada La banalidad deshoja un sentido trágico que nos familiariza con la muerte. Un fin en sí mismo.

Gadji beri bimba clandridi.

Un descenso a la hez acabada de la temporalidad. Es bastante significativo que, si bien hemos de sentir para existir, damos primacía al sentido de la vista. Ver para creer.

Tendremos que vagar a solas las ciudades del silencio.

Laulitalomini gadji beri bin.

La mistificación de los objetos que somos es tan solo una variable en la ecuación.

Somos una caricatura y una silueta a la vez. Maniquí y monigote. Nunca el titiritero.

A bim veri glassala glandridide.

No hay trascendencia a tres cuartos de taza.

Sólo histrionismo hecho posible, únicamente, en un lenguaje al que le desconocemos la sombra.

E glassala tuffm I zimbra.

Al final, precisamos que cada actividad en nuestra existencia cumpla su función: habitar el espacio interno. Todo es la fabricación de una metáfora.

Para Spinoza, dios se revela a sí mismo en el orden harmónico de lo que existe.

Como la trama de una gran ficción, es una invisibilidad perceptible.

Eso es lo que somos. Invisibilidad perceptible, that is.

And I Zimbra.

(Poema fonético dadaista: Hugo Ball, “I Zimbra”, en música de los Talking Heads; arte: Max Ernst, “1 Kupferblech 1 Zinkblech 1 Gummituch 2 Tastzirkel")



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