El regreso de la trama

La revista de libros Libro a Libro acaba de publicar el primer artículo de una serie de escritos en los que estaré colaborando a través de ediciones subsiguientes. La paga no es mala: dos chocolatitos Baci, por adelantado.

Esencialmente, y partiendo de un artículo del novelista Lev Grossman, me hago la gran pregunta que nos hacemos todos los escritores: qué sucede con la gente que ya no tiene interés en leer.

En verdad, tal vez sea no sea un asunto tanto de si se lee o no, como lo sería del qué se lee. Por muchos años, los escritores –irónicamente, ante la caída de las utopías- nos hemos fascinado con poéticas irremediables, engrudos líricos de imposible penetración y textos cuyo norte reside en la propia intención de saberse sin norte. O en todo caso, el norte es el Yo supremo del autor a quien los demás mortales debemos acudir. Claro, si no me equivoco, ¿ser un escritor no implica lo contrario? O sea, ¿llegar a otros para que lean a uno?

Pero si bien siempre habrá quien tenga un penthouse en su torre de marfil, por fortuna se percibe una nueva tendencia entre las modalidades literarias que suceden en el tiempo: el regreso de la trama.

Conozco un caso de un escritor, por ejemplo, que ante la indiferencia del público lector frente a su obra, decidió hacer una quema personal de libros, publicados e inéditos. Lo mismo sucedió con otro autor que decidió arrojar todo por la borda: corrugó casa, familia, trabajo y tiempo como la hoja de papel de un texto malogrado y que uno arroja a la basura, todo para encontrarse en la misma situación. El escritor, heredero de ese afán romántico de ver al poeta como mediador de planos existenciales entre Dios y los demás mortales; ese mismo que Whitman llamó el traductor del mundo; ese que, en su papel social, asumió la voz, como clase letrada, de los órdenes sociales y políticos en las emergentes naciones hispanoamericanas del siglo XIX y que degeneró en esa figura única y absoluta que es el dictador; ese es nadie si nadie le lee.

Pero, bueno, que si les interesa leer el escrito, que es menos intenso que lo expuesto aquí, pueden accederlo en Libro a Libro.



You may also like

Blog Archive