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CULMINA SERIE INAUGURAL DEL ÓRGANO CON EL ESTRENO DE REQUIEM DOMESTICUS

Por Ziara González Nieves / Notic@mpus

zigonzalez@uprrp.edu

La Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, culminó su gran serie inaugural del órgano del Teatro de la Universidad con la presentación del Requiem Domesticus: a las víctimas de violencia doméstica, el pasado sábado, 21 de marzo.

La obra, comisionada al compositor y profesor universitario Carlos Alberto Vázquez, estaba dedicada a la memoria de las mujeres que han sido víctimas de violencia doméstica y cuyas voces han sido silenciadas por la muerte a manos de sus parejas. Esta pieza, de 75 minutos de duración, además de la liturgia en latín -característica de un réquiem-, llevó textos del escritor y profesor universitario, Elidio La Torre Lagares.

Con un impresionante montaje de más de 200 músicos y coristas sobre el escenario, el Requiem Domesticus, estuvo bajo la batuta del director artístico de la Orquesta Nacional de Chile, el músico polaco Michal Nesterowicz, quien dirigió la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico en este evento.  Participaron, además,  artistas de la talla del organista Scott Hanoian, director musical y organista en la Christ Church Grosse Pointe, en Michigan;  la soprano chipriota, Margarita Elia; la mezzo soprano de origen israelí Edna Prochnik; el tenor líbano-americano Karim Sulayman y el bajo de nacionalidad rusa, Denis Sedov; el Coro de la Universidad de Puerto Rico Coralia y el Coro de Niños de San Juan, todos bajo la dirección de la profesora Carmen Acevedo.

Precisamente, fue sin duda la participación de los coros lo que más logró emocionar al público espectador que se dio cita al Teatro de la Universidad, a quienes ovacionaron con entusiasmo.

“Este réquiem reúne varios propósitos: hacerle tributo a esas inocentes víctimas, tratar de recordar que existe ese mal en nuestra sociedad y, a la misma vez, presentar una obra de grandes dimensiones que sea propicia para una ocasión tan especial como la inauguración de un órgano de la gran envergadura del cual tendremos en nuestro Teatro de ahora en adelante”, indicó Vázquez, quien es profesor en el Departamento de Música del Recinto y miembro fundador del Colegio de Compositores Latinoamericanos de Música y Arte.

Por su parte, La Torre explicó que -contrario a lo que se acostumbra en el réquiem litúrgico, cuyos textos son en latín y están dirigidos a un dios hombre-, la obra que trabajó junto a Vázquez está dirigida a una diosa mujer, lo que, según él, crea “una serie de tensión y de contraste en toda la pieza”.

“Al momento de sentarnos a escribir, quise adoptar una voz de mujer y yo nunca había escrito desde la perspectiva femenina. Asumí una voz de mujer violentada, una mujer abusada; es esa voz desgarrada la que permea a través de todos los textos. Traté de crear ese sentido de dolor o concienciar de la problemática, mediante imágenes fuertes y alusivas a la muerte. O más bien arquetípicas a la muerte; como es la luna, la sangre, los huesos”, explicó La Torre, quien es profesor en el Departamento de Inglés de la Universidad.

En honor a la obra, el arte del cartel conmemorativo estuvo comisionado al artista gráfico Nelson Sambolín, quien plasma su expresión artística al servicio de la denuncia contra la violencia doméstica.

Para lograr encontrar su musa, Sambolín aseguró que se valió de las conversaciones que surgieron con el autor de la pieza, así como el escuchar la música y merodear los rededores de la Universidad, para poder encontrar los elementos acordes que le permitieran desarrollar su obra. En ese merodear encontró en una de las columnas del Cuadrángulo Histórico la imagen de un “satiro” del Renacimiento, lo que le permitió utilizarla para inspirar su trabajo, en el cual sobresalen los colores blanco y negro, representativos de la noche y el día y la muerte.

La rectora del Recinto de Río Piedras, doctora Gladys Escalona de Motta, indicó, por su parte, que “la  producción de esta obra es una de grandes dimensiones donde se destaca el órgano, por lo que es  muy apropiada para clausurar esta serie inaugural. Los textos líricos, de una gran fuerza y belleza, hacen de esta pieza una verdadera experiencia que fusiona la capacidad creativa de estos artistas que se unen para sensibilizar a la sociedad sobre un problema tan dramático como la violencia contra la mujer. Al estar dedicada a las mujeres víctimas de la violencia doméstica, esta pieza nos invita a la reflexión y a la convicción de que es imperativo, para nuestras comunidades buscar un remedio para conjurar esta violencia que destruye la paz de nuestras familias y empobrece tanto a nuestra sociedad”.

Foto J. Perez-Mesa / Notic@mpus

anzcarnflyer

 Carnada

pez de cuerpo abierto y escamado

espero el mundo por venir aún sobre la tabla de cortar.

 

ya voy cristalizando la mirada y todo branquia.

 

otra vez muerto por el hambre

boca en cáscaras de moho y sal de leche

esta madrugada es ser carnada

por el fin de la nostalgia que es la piel.

 

quiero que le pregunten el nombre al que me lanza

saber si su interés por mí

tiene que ver con los cardúmenes de orilla

o si es su estómago el que pesca

como los que esperaban en el muelle de Rosseau

forrados de delirio en la alta noche

con una cicatriz de isla filosa.

 

tendido aquí carne de mar y nervio expuesto

pendiendo del anzuelo del deseo y de la asfixia

soy la espera y un vacío

las bocas de la noche duelen menos

que el dolor.

desasido Néstor E. Rodríguez, alias N-Rod, es un poeta puertorriqueño que postula como dominicano. Nos da igual si es lo contrario. Su factura como hacedor de versos es de todas partes, como queda consignado en su más reciente entrega, El desasido (2009), publicado en México por Ediciones del Billar de Lucrecia. Al libro le estructuran catorce poemas repartidos en cinco momentos titulados En el palacio de las suposiciones, Perdida ya la mínima cordura, Nomenclaturas, Palabra habitada y Nada que decir en esa misma progresión- en los cuales un sujeto hablante se disuelve, se deshace, se esparce por una poética del espacio conjurada en palabra, la morada acogedora del ser.

El desasido nos lleva la geografía del lenguaje, que demarca los recintos de la memoria como el vacío de donde mociona la imagen poética.

Ese espacio textual no es fijo. Como la lengua, está en constante modulación.

De ese mundo exterior, el poeta que habla en “Juegos malabares” podría sentirse, como él mismo dice al referirse a su amiga palabrista Mara Pastor, un funámbulo. El poeta es espectáculo, riesgo, La poesía resulta ser aquello que, como la sombrilla al acróbata, le mantiene en equilibrio si tan solo para contener el mundo que se le deshace en su constante modulación, así, como el azúcar negra que Margaret utiliza como edulcorante para su café en el poema “Brown Sugar”. Aquí, los “cristales sin refinar” se semiotizan y activan el recinto de la memoria, pues, aún en medio de ese pedacito de Italia en plena calle Cumberland de la ciudad de Toronto, los gránulos “desaparecen irremediablemente/ en el hondísimo pozuelo de la Margaret”. Es el efecto matrioska o de muñeca rusa, donde un mundo contiene otro mundo más pequeño en su interior. La percepción del mundo anímico del poeta privilegia ese perspectivismo donde el mundo se atomiza en la distancia. Por supuesto, como en Bachelard, el miniaturismo es tan sólo una imagen visual, un tropo poético para ese poeta nómada que recorre la palabra.

De esto y más, mañana sábado 28 de marzo de 2009 a las 5PM en la libería La Tertulia, de El Viejo San Juan.

logo terranova solo circlenew copy Darse las veces de hacer lo mismo de diversas maneras, y cada vez como si fuera por vez primera.

Por seis años –y quince de mi vida profesional, los últimos dos junto a AnaIve– esa ha sido mi intención.

Anoche, 21 de marzo de 2009, ante casa llena, la antología Vivir del cuento, del colectivo literario del mismo nombre, se presentó en la librería Borders de Plaza Las Américas. Éxito para Isamari Castrodad, Shara Lávender, Blancairis Miranda, Luccia Reverón, Sandra Santana, Andrés O’Neil, Juan Felix Algarín y Héctor Morales, los autoproclamados “Vividores” del cuento, que han venido a llenar un vacío en la literatura de gusto popular.

El evento no podía llegar en mejor momento: era el Equinoccio de Primavera, fecha escogida con toda la intención pagana de darle la bienvenida a la vida a un proyecto editorial, que es Terranova.

El logotipo, un signo shamánico, no es casual.

Los Vividores no están solos. Van de buena compañía: Corsario, de Luis Asencio Camacho; La lengua y otros dialectos, de Luis Saldaña; El fondillo maravilloso, de Tere Dávila; Equus Rex, de Jaime Marzán; Náyade, de Jorge Valentine; y todos se unen a otros libros premiados como El centinela y otros mini-cuentos, de Gary Morales; La soberbia venganza del verbo, de Rubén Javier Nazario; Ojos de luna, de Yolanda Arroyo y Pelo bueno, pelo malo, de Carmen Montañez.

La poesía prima: Noel Luna, Javier Ávila, Néstor Rodríguez, Abdiel Echevarría, Kattia Chico, Maribel Ortiz y Martin Espada han sido todos premiados. Igual Lowell Fiet, Edgardo Soto y Elidio La Torre Lagares.

No todo es premio o acontecimiento del año: Guillermo Rebollo-Gil, Néstor Barreto, Sofía Irene Cardona, Mara Pastor, Ebrahim Narváez, Iris Miranda, José J. Bonhomme, Israel Ruiz Cumba, James Cantre, Juan Carlos López, Marcos Pérez, Mario R. Cancel, Aurora Arias y Amir Valle, entre otros valiosos escritores, han pasado por aquí.

Y fue anoche, comienzo de la primavera, cuando, ante un lleno total en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico, se estrenó el Requiém Domesticus, y fue un éxito absoluto.

Trabajo hecho.

Es tiempo de moverse.

violencia contra la mujer ¿Qué tienen en común Palestrina, Mozart, Verdi, Brahms, Björk y Vázquez? Todos compusieron misas de réquiem. ¿ Qué comparten Masaccio, Miguel Ángel, Tiziano, Rubens, Velázquez, Picasso, Dalí, Chagall, Mapplethorpe y Sambolín? Todos elaboraron imágenes de la crucifixión de Cristo.

Pero en las obras de los puertorriqueños Carlos Alberto Vázquez y Nelson Sambolín, la protagonista es una mujer. Sus obras versan, no sobre el descanso eterno de algún potentado o sobre el Cristo martirizado, sino sobre las mujeres víctimas de la violencia doméstica.

Hoy estrena, en el Teatro de la UPR, el “Requiem Domesticus”, composición musical de Carlos Alberto Vázquez, comisionada por el Recinto de Río Piedras para inaugurar su nuevo órgano de pipas.

En el texto cantado dialogan la liturgia latina del réquiem con poemas en español en que una mujer expresa ante el Dominus su dolor y su miseria. La tradición paternalista se enfrenta aquí al reclamo femenino usualmente excluido del réquiem: el dolor que suscita la violencia doméstica ante la cual tantas mujeres sucumben bajo la fuerza de aquéllos que prometieron protegerlas.

Los impecables poemas de Elidio La Torre Lagares denuncian una tradición musical que suele soslayar la voz femenina al pasar por alto el drama de la intimidad, drama que cobra cada día más víctimas. Este magno evento constituye un “first” en la tradición mundial de la misa de réquiem.

Para la ocasión, Nelson Sambolín, el gran artista gráfico puertorriqueño, confeccionó un cartel conmemorativo de gran tamaño que acoge la denuncia social de la obra de Vázquez. Sambolín también usa motivos del arte religioso tradicional y resignifica esas imágenes.

Su “crucificada” es una mujer, parte de cuyo cuerpo desnudo sobrevuela una columna de la arcada del Teatro. Reconocemos el tópico de la crucifixión por la pose de la mujer, parecida a la de los Cristos crucificados de Miguel Ángel, Rubens y Goya: cuerpos en plena juventud, cuyo sacrificio se vuelve entonces más notorio y lamentable.

El cuerpo femenino desnudo, abocetado en crayón litográfico y huérfano de color, con piernas apretadas y pies cruzados, asciende hasta perderse sobre el borde superior del cartel. Debajo, un sátiro se retuerce y baila con su báculo de tirso sobre una columna en rojo llamativo.

Presentar la esencia de la violencia doméstica es el reto que enfrenta exitosamente el cartel de Sambolín. En vez de explicarlo todo, prefiere, al igual que Vázquez y La Torre, sugerir las fuerzas en tensión: la tradición paternalista versus la indefensa desnudez del cuerpo femenino. Igualmente, en este réquiem, los parlamentos de la mujer son más humanos y contundentes que los versos admonitorios del texto latino. Aquí, la mujer gana la batalla por el lenguaje.

Pero, como decía La Lupe, todo esto es “puro teatro”. Lo importante del Requiem Domesticus y del cartel conmemorativo es que escenifican una denuncia contra la relación peligrosamente desigual entre hombres y mujeres en nuestra sociedad.

Esta lucha entre tradición y justicia nos convoca a una reflexión profunda sobre este abuso que trunca las vidas de tantas mujeres en Puerto Rico.

Como sabemos, la Ley —incluso la Ley 54 sobre violencia doméstica— siempre llega tarde a la escena del crimen. Carlos Vázquez, Elidio La Torre y Nelson Sambolín, artistas puertorriqueños extraordinarios, al cuestionar la tradición desde dentro de la cultura, nos incitan a una mayor conciencia, a emprender la ruta —ardua pero indispensable— hacia la justicia doméstica. ¡Que ninguno de nosotros descanse en paz hasta alcanzar esa justicia!

 

Publicado el sábado 21 de marzo de 2008, Día del Equinoccio de Primavera, en el periódico El Nuevo Día.

carlos-elidio Por Tatiana Pérez Rivera / tperez@elnuevodia.com

Esta vez el réquiem no será por los famosos y poderosos. Con esa antigua forma musical denunciarán el compositor Carlos Alberto Vázquez y el poeta Elidio La Torre Lagares la creciente ola de violencia doméstica contra la mujer boricua que arropa el País y exaltarán la memoria de sus víctimas.

Requiem Domesticus se titula el texto que será estrenado este sábado, a las 8:00 p.m., en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, para culminar la Serie Inaugural del Órgano del Teatro del recinto.

“No quería sermonear”, advierte La Torre Lagares, “sino crear un efecto de catarsis, un dolor para que el espectador se conmueva y medite”.

Una voz de fémina “abusada y violentada” le habla a una diosa en la obra que combina verso libre y sonetos.

Cabe señalar que el artista Nelson Sambolín creó un cartel alusivo.

Setenta y cinco minutos dura el réquiem que Vázquez trabajó entre 2007 y 2008, comisionado por José Luis Ramos Escobar, decano de la Facultad de Humanidades.

“Previo a eso fueron muchos meses de preparación. Se trata también de buscar un balance entre todos los participantes, lo que requiere hacer diagramas y esbozos. Todos los solistas cantan, hay solos con orquesta, con el coro. Tenía que balancearlo, porque no se trata de tener gente ahí por tenerla, sino que tengan relevancia”, puntualiza el profesor y catedrático del Departamento de Música desde hace 28 años.

michal La Orquesta Sinfónica de Puerto Rico será dirigida por el músico polaco Michal Nesterowicz, director artístico de la Orquesta Nacional de Chile.

“Estoy feliz de estar en Puerto Rico”, afirmó Nesterowicz durante la rueda de prensa en la que se presentaron detalles del concierto. Este describió el Requiem Domesticus como “muy simbólico” y “poético”. “Será un gran evento”, vaticinó.

El órgano estará en manos del músico Scott Hanoian, director musical y organista de la Christ Church Grosse Pointe, situada en Michigan.

Para la ocasión se ha invitado a la soprano chipriota Margarita Elia, a la mezzosoprano israelí Edna Prochnik, al tenor líbano-americano Karim Sulayman y al bajo ruso Denis Sedov. edna prochnik

El Coro de la Universidad de Puerto Rico, Coralia y el Coro de Niños de San Juan, todos bajo la dirección de la experimentada profesora Carmen Acevedo, tomarán parte en el concierto.

Si interesa boletos para el Requiem Domesticus, puede adquirirlos en la boletería del Teatro de la Universidad.

Los destinados a estudiantes del Sistema de la UPR tendrán un costo de $10; los empleados y los donantes de la campaña “Yo Apoyo a la UPR” pagarán $20 y el público en general podrá adquirirlos a un costo de $35. Tanto los estudiantes como los empleados deberán presentar el programa de clases o la identificación, según aplique.

Para más información, pueden llamar al (787) 764-0000, extensiones 7081, 2507 y 2505.

Más información, en http://members.tripod.com/~carlosvazquez/requiem.html.

lizza El doctor Luis Felipe Díaz, catedrático de Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico, en Río Piedras, se ha destacado como crítico literario y trasformista. Su alter ego, Lizza Fernanda, deleitará al público con varias interpretanciones musicales, además de entrevistar a los escritores Rafael Acevedo, Elidio La Torre Lagares, David Capiello y Mayda Colón.

Oh-my-God.

Esto es mañana, jueves 19 de marzo de 2009, en la Libería Mágica de Río Piedras, a las siete de la noche.

La primera vez que Lizza Fernanda estuvo en Librería Mágica, fue un éxito total. No bien había terminado la noche, cuando los asistentes preguntaban por la próxima actividad con Lizza. La realidad es que el comentario y la crítica literaria nunca fueron tan divertidos.

080304-first-flight-02 el deseo

precedió a la palabra

antes que las cosas

tuviesen nombre,

en aquel tiempo

cuando éramos

dos islas distantes,

irrespectivamente

de la consecuencia

de una en la otra

previo al sonido,

no podía existir el silencio,

hasta que transigimos

una moneda de cambio,

un lenguaje

para entender

el suelo común:

una metáfora

que aunara

todo lo que somos,

que siempre,

de alguna manera,

es lo que nunca fuimos

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