muharraqi_image69 V. El vuelo de Ícaro

the plain speech of desire

                                -Paul Auster

 

vedados los caminos

que agrietan la tierra,

y atrapado

por la prisión de mar,

Ícaro batió

sus alas, dispuestas

por su padre

con esperma,

y se arrojó al vacío

 

en el aire

volaba el polen

entre la suave

mecánica del viento

 

el espacio

era dulce

y preciso

como

la ingeniería

de las aves

 

su cuerpo

sobre las olas

era una sombra

 

arriba,

el incandescente sol

abrazaba el límite

como un dios

 

en los ojos de Ícaro

se encerraba

el incontenible idioma

del deseo,

el hambre

por lo vedado

 

todo era caer,

precipitarse

en la equivocación,

si tan solo

para nunca detenerse

 

(De Ensayo del vuelo, próximo a darse a prensas)

Moonwalking Tal vez aquella noche de mayo de 1983 yo no entendía del todo lo que se desplegaba ante mis ojos. Ya a principios de la década, el astronauta de MTV había plantado bandera y el video asesinó a la estrella de la radio.

Pero en aquel Motown 25, celebración televisada de la famosa casa disquera que diera a conocer a Las Supremes, Marvin Gaye, Los Jackson 5 y Aretha Frankin, entre otros, se escucharon por primera vez los compases del bajo en Fa menor sostenido que preludian el inigualable “Billy Jean”.

Y con la melodía, llegó el Moonwalk.

MTV. Madonna en bras. MJ moonwalking. Los ’80…

I said you wanna be starting something

Michael Jackson falleció hoy a los 50 años. No recuerdo una perdida similar desde el asesinato de Lennon, pues el suicidio de Kurt Cobain en los ‘90 no tuvo el mismo impacto doloroso.

Con MJ fui testigo de un cambio de paradigma. Tecuerdo mi primer LP (sí, el disco de vinilo) de Michael Jackson: Off the Wall, el cual mi amigo Gil Escobales y yo escuchábamos a escondidas en mi casa, pues para ser presentables en sociedad, nos podiamos pretender menos de Cheap Trick y Judas Priest. Era la época de Michael negro, que cuando blanqueció ya no me gustaba tanto.

And be careful what you do, `cause the lie becomes the truth…

Thriller fue otra cosa. Mi hermana llegó directo de Crazy Eddie’s en Nueva York y aún lo mantiene con el mismo sello –ella lo conserva todavía-. Thriller me lo escuchaba a solas, pues entonces en público había que ser muy Def Leppard-y, muy Motley Crew-y. Mis amigos, tough boys en las guerras civiles entre cocolos y roqueros, nunca se enteraron. Hasta hoy, supongo…

If they say why, why… tell them that it’s human nature…

Y aunque de algún modo sabía que presenciaba un giro fundamental en el curso del planeta, hoy es que vengo a entender lo que en su momento no pude captar: MJ es el Rey.

And pop goes the King.

Michael murió como se debe: hecho mito.

293_depp_aliceinwonderland_062209 Es inevitable. Uno no puede abstraerse de admirar a Johnny Depp.

Bohemio, beat, classy y con un gusto extremo por la literatura, Depp es mayormente conocido por su cara linda y su memorable Jack Sparrow en The Pirates of the Caribbean. Pero Depp tiene un lado sombrío muy peculiar, algo poco accesible, pero que al tratarse de él, todo parece ocupar un segundo plano.

Is this the real life? Is this just fantasy?

Una de sus más oscuras caracterizaciones ni siquiera está disponible en DVD, y es la de Juvenal, el protagonista de Touch, la novela de Elmore Leonard llevada al cine en 1997 y que, a pesar del buen juicio crítico, nadie fue a ver. En la incluso atípica obra de Leonard, maestro del pulp-suspense, Juvenal es un adicto en rehabilitación que un día escapa su centro de cuidado y comienza a hacer milagros como todo un Cristo. Juvenal es un estigmatizado, y aunque nunca se explica el origen de sus poderes, sencillamente la labor de Depp es genial.

Depp no es ajeno al casamiento entre literatura y cine. Ya antes había salvado una mediocre versión de El Club Dumas, de Arturo Pérez Reverte, e inmortalizó a Hunter Thompson en Fear and Loathing in Las Vegas, junto a Benicio del Toro.

Los que frecuentamos el Viejo San Juan, le vimos de cerca en la realización de The Rum Diaries, que comenta la vida de Thompson como periodista en Puerto Rico.

I see a little silhouetto of a man,
Scaramouche, Scaramouche, will you do the Fandango

Claro que su cara es más familiar en personajes que cruzan lo siniestro y lo bizarro, como Edward Scissorhands, Sweeney Todd o como el Willy Wonka de la obra Roald Dahl, Charlie and the Chocolate Factory. Ahora, Depp será el Sombrero Loco en la versión de Alice in Wonderland que realiza -¿quién otro?- Tim Burton.

Que conste: Alicia no es una historia ni de niños ni para niños. Es un tratado sobre el absurdo del lenguaje y la posibilidad de la alternancia espacial de la interioridad. Es la validación de un mundo interior tan complejo y absurdo como el exterior. Hey, ese hongo que se come Alicia no es un Wonka precisamente. Y la oruga no fuma pangola, ¿eh?

Depp, sabemos, escoge los personajes de las obras que lee. De pronto, parecería que en mi biblioteca se basa en libros que Johnny Depp haría en película, sin contar el On the Road de Kerouac, para el cual se dice que ya ha sido reclutado.

Ya estaba dicho: la influencia del cine en la literatura equivale a la que una vez tuvo la poesía sobre el drama. Y vice-versa.

Luego de Alicia, Johnny Depp encarnará al ícono del rock clásico, Freddy Mercury, en la peli biográfica del cantante de Queen.

Oh, baby, can't do this to me, baby,
Just gotta get out, just gotta get right outta here…

…Any way the wind blows.

(Versos: “Bohemian Rhapsody”, de Queen)

bathroom-literature-within-reach-read-roll-by-design-bu-large Me dijeron macharrán de una manera tan despectiva que tuve que ponerme mascarilla de protección respiratoria, de esas que andan de moda, porque pensé que podía tratarse aquello de la octava plaga. Ya Lizza Fernanda (a.k.a. Luis Felipe Díaz, ¿o será del otro modo?), me lo había dicho. “Ven, macharrán,” me dijo. “Porque tú y Rafa Acevedo son dos macharranes”.

Pero la acusación vino porque, a petición de otro Rafa (esta vez, Rafael Franco Steeves), y vía Facebook, hice una lista de lecturas que habían causado una impresión permanente en mi formación de vida. Todos esos autores son hombres macharranes, me dijeron. Pero hay varia literatura de la generación Beat, incluyendo a Burroughs, que era homosexual. Peor, me dijeron. Los Beats eran misóginos como tú, que hasta lees en el baño.

Antes que la sangre llegará al río, me callé la boca, pero permanecí absorto ante el develar de pruebas, pues, es cierto: leo en el baño.

¿Tanto se me nota? ¿O fue pura intuición? Porque de que sea cierto a que ello me cualifique como macharrán, hay mucho papel que desenrollar.

Es claro: leer es un acto de intimidad que mucha gente no está acostumbrada a ver, a no ser que sea en un librería –cosa que, entonces, no cuenta, pues es como fumar en el área de fumadores.

Pero de regreso a nuestro asunto, me di la tarea de comprobar, por medio de una autoridad confiable y verificable que supla el peritaje adecuado, si leer en el baño es un acto identatario de la masculinidad. Y, en efecto, en The Art of Manliness.com me lo comprueban: leer en el baño es un hábito muy dado entre los hombres, contrario a las mujeres, que rara vez lo hacen, y cuando es el caso, lo niegan.

Grandes hombres de la historia, desde Winston Churchill a John F. Kennedy, encontraron solaz para sus lecturas en la habitación más visitada después de la cocina. De niño, recuerdo, en el baño de mis padres podía encontrar desde tratados masónicos, libros como Jesuscristo era extraterrestre, hasta poemarios de José Ángel Buesa. Cuando menos, siempre había algún Reader’s Digest, El Visitante o quizá un Vea.

Así, luego de tener el fundamento teórico afianzado, fui tras la prueba empírica a mi baño.

Y he aquí la misma: El informe Brodie, de Jorge Luis Borges, y The Poetry of Surrealism, editada por Michael Benedikt.

Surreal.

ziggy Bajito y de boca grande. Cabezón y calvo. Parece no tener cuello, por la manera en que su torso se funde en su grado de cefalización. No se le conocen relaciones interpersonales ni amorosas. Seguramente, Ziggy es un fracaso un humano.

Ah, pero no todo es páramo en Genérika.

El personaje caricaturesco fue creado en 1968 por Tom Wilson (hoy día es Tom Wilson II, su hijo, quien dibuja y escribe) para iniciar una campaña de tarjetería bajo el sello de American Greetings. El impacto de este ser narizón y que ni siquiera lleva pantalones fue tal que pronto se incorporó a las comiquillas que hoy circulan en 600 diarios alrededor del mundo, y en los cuales Ziggy creció para convertirse en algún tipo de filósofo que ve la vida como le llega.

Siempre dos compases atrasado, Ziggy es la eterna víctima. Aún cuando todo se vislumbre positivamente, las cosas le salen mal. Como depresivo y solitario, va al psicoanalista y lo que le prescriben es un Happy Meal. Todos sus males son somatizados por su automóvil, por lo que es frecuente verlo en el mecánico. Aunque es asiduo visitante de una gitana quiromántica, su contacto humano más frecuente es con el cartero, quien, por supuesto, nunca le trae buenas noticias. Su vida íntima concurre casi siempre mirando el televisor, el que comparte con Fuzz, su perro; Josh, una cotorra neurótica; Wack, un pato; Goldie, su pecesito caprichoso pero amoroso; y Sid, un gato con fobia a los ratones.

Ziggy es un psycho en potencia: en su constante incompatibilidad con el mundo, durante la década de los ‘80 se refugia en su computadora personal. Ya en los ’90, comulga en soledad con la Internet, convirtiéndose tal vez en el primer personaje de caricatura que hace referencia al entonces nuevo medio. Un sujeto soltero, sin trabajo, y que pasa largas horas frente a un computador es high risk: guarda el perfil de un psicópata, serial killer o predador cibernético. Si le miran bien, hasta tiene cara de pervertido en potencia. O suicida, quizás.

Lo que sorprende es la manera en que el personaje acciona y mociona cierto optimismo, producto –principalmente- de su crasa ingenuidad.

Así, creemos que Ziggy se salva siempre, aunque haya un sentido de fatalidad existencial en casi todo lo que ocurra.

Y es verdad. Se salva porque es una potencialidad, que a la misma vez es su fracaso, porque nunca se completa o se cumple en la plenitud.

Es la diferencia entre la creación y el estancamiento.

image Juego de las revelaciones, de Tomás López Ramírez, no es una novela nueva, mas se nos adelanta como innovación en las letras puertorriqueñas. Publicada originalmente en México en el 1976, la edición original confrontó un gran reto: el hecho que la novela fuese publicada internacionalmente por una editorial que no tenía presencia en Puerto Rico, lo que privó al libro de una mejor exposición en la isla caribeña. Hoy día, releer un trabajo de la envergadura y ambición de Juego de las revelaciones nos demuestra que, en efecto, las promociones jóvenes en mi país, como en la canción de Billy Joel, no iniciamos el fuego. Tampoco el juego.

A Tomás se le debe. Es necesario saberlo.

Más de esto, hoy en Otro lunes (http://otrolunes.com/html/otra-opinion/otra-opinion-n08-a04-p01-2009.html)

Tengo el gusto de acompañar en la publicación, además de a Amir Valle, a Santiago Gamboa, Antonio Alvarez Gil, Armando de Armas y a Edmundo Paz Soldán, entre otras distinguidas plumas que robustecen la publicación.

The-Divine-Mother Arte obsceno. Así catalogaron la exposición  From Soup to Saints en Eureka Springs, Arkansas, coordinada por el colectivo The Artery, una idea original de Charlotte Buchanan, quien tuviese la iniciativa de dar a conocer a una serie de artistas locales al conocimiento público. Las obras se despliegan a lo largo de una pared de 150 pies de largo en una de las “arterias” principales del pueblo.

Como meros billboards le han catalogado los residentes a la colección. Tapa faltas. Nada artístico. Sobre todo, ofensivo. Y obsceno.

Para mí, obscenos son el hambre y la miseria; la injusticia y la guerra; la intolerancia y la ignorancia.

Cierto es que hay arte, por ejemplo, que se dice erótico, pero que confronta serios conflictos para diferenciarse de Hustler. No es el qué, sino el cómo. Esto alude a todas las modalidades del arte y es tema más bien para otra entrada.

Pero en cuanto a From Soup to Saints, la exposición de este año abarca 27 nuevos pintores que reinterpretan obras de arte y artistas que nos preceden en la memoria, como las latas de sopa condensada de Warhol, pasando por la imagen de un Elvis gordo y desgastado, hasta la imagen de la que debería ser la santa custodia de Puerto Rico : “Nuestra Señora de la Perpetua Procrastinación”.

Obsceno. Right.

Una de las obras que más sensibilidades ha herido es la que aparece en la foto, “The Divine Mother”, en donde la figura representativa de la creación es transpuesta a su condición de Super Model. La pintura contiene un texto: “Does This Halo Make Me Look Fat?”. Los marianos ofendidos dicen que ha sido una afrenta contra la “imagen” inmaculada de la Virgen María. Pero su creadora nos aclara: “No es la Virgen María; es la Madre Creadora”.

Así que queda problematizado un hecho ineludible: las cosas no son lo que uno quiere que sean sino lo que el otro entienda del mensaje.

 

image Por Carmen M. Trelles / Especial El Nuevo Día

“Uno lee libro a libro y a veces es uno de los pasatiempos más solitarios que existen”, afirma Ana Ivelisse Feliciano, quien acaba de lanzar una revista literaria en línea para ampliar y difundir esa pasión compartida entre tantos asiduos lectores.

Libro a libro”, http://www.libroalibro.org, es una publicación electrónica y de suscripción gratuita que busca dar un panorama amplio de lo que está sucediendo en el mundo del libro que se publica en español. Hay noticias, notas sobre editoriales, entrevistas a escritores, reseñas, información sobre eventos y lanzamientos y hasta rumores de índole literario. En fin, un lugar de encuentro para que lectores de todas partes del mundo hispanohablante puedan mantenerse informados.

Desde septiembre del año pasado, Feliciano comenzó a hacer realidad esta idea que llevaba tiempo explorando.

“Esta revista surge de la necesidad. Es un secreto a voces que los espacios para la promoción literaria son cada vez más limitados. Como apasionada del libro no encontraba una revista o sitio cibernético que tuviera todo lo que yo quería, no sólo reseñas, sino también la noticia del libro, pues se trata de una industria muy compleja”, explica Feliciano, quien aclara que ésta es una revista con énfasis literario, aunque no descarta que en el futuro haya también una sección dedicada a explorar las publicaciones de autoayuda.

Estructurada sobre una moderna plataforma electrónica, “Libro a libro” cuenta con espacio para multimedios, además de tener información sobre los eventos locales e internacionales exclusivos del mundo editorial. “Todos los días busco aquellas noticias que tengan relevancia para Puerto Rico”, explica Feliciano, quien explica que ésta no es una revista de crítica académica.

Este innovador proyecto busca también seducir a un sector que no está constituido por lectores asiduos, sino que siente curiosidad por el libro. Por eso se ha creado un producto de fácil navegación y atractivo para el usuario.

Red de lectores

Esta revista tiene también un importante carácter interactivo.

“La red de lectores de la revista funciona como una red social al estilo de Facebook. La única diferencia es que son personas interesadas por la lectura, que quieren comentar sobre lo que han leído. Aquí los escritores encontrarán un espacio para compartir sus trabajos, pues la revista como tal no es de creación literaria. Se pueden crear grupos de lectura, por ejemplo, los amantes de las novelas históricas podrían hacer su propio grupo. Hay mucho potencial de crecimiento”, explica Feliciano, quien precisa que ya hay 58 miembros.

(Nota completa en: http://www.elnuevodia.com/unarevistaparalosamantesdelalectura-576446.html)

libro a libro Libro a Libro, publicación electrónica creada por AnaIve Feliciano, llega con su nueva entrega. La revista tiene el fin de actualizarse semanalmente,  y ya comienzan a sumarse los colaboradores. Entre éstos, Blanca Vázquez, del País Vasco, nos aporta su reseña de la novela de Paul Auster Viajes por el Scriptorium.

De la revista, dice Blanca en su blog El gusanillo:

“Tengo el gusto de presentaros una exquisita revista digital sobre libros y literatura. Libro a Libro tiene como meta promover la literatura contemporánea iberoamericana, con énfasis en la producción de libros en español, tanto en Europa como en Latinoamérica y el Caribe… Tengo el enorme placer de ser invitada, y nada menos que con Paul Auster. Un placer que os paso."

Creemos, dicen los editores de Libro a Libro, que podemos tender puentes para hacer accesible la lectura a todos por igual, con una publicación que además de reseñas y críticas, incluya noticias, eventos, entrevistas y reportajes.

Para el futuro, Libro a libro ya tiene en formación su staff.

Estaremos ahí.

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