nue sabemos
el fuego falaz
del fruto cohibido

el detractor silencio
que comunica
una mentira
a pasos (des)me(nu)za(dos)
la arquitectura
del deseo

profusa
su alba
sombra

nada
cabría

en mis labios

que no fuera
la invención de tu
lenguaje

mas consumirte
puede ser nocivo

(poema de /PopSickle/; foto: VernonTrent)

dada La banalidad deshoja un sentido trágico que nos familiariza con la muerte. Un fin en sí mismo.

Gadji beri bimba clandridi.

Un descenso a la hez acabada de la temporalidad. Es bastante significativo que, si bien hemos de sentir para existir, damos primacía al sentido de la vista. Ver para creer.

Tendremos que vagar a solas las ciudades del silencio.

Laulitalomini gadji beri bin.

La mistificación de los objetos que somos es tan solo una variable en la ecuación.

Somos una caricatura y una silueta a la vez. Maniquí y monigote. Nunca el titiritero.

A bim veri glassala glandridide.

No hay trascendencia a tres cuartos de taza.

Sólo histrionismo hecho posible, únicamente, en un lenguaje al que le desconocemos la sombra.

E glassala tuffm I zimbra.

Al final, precisamos que cada actividad en nuestra existencia cumpla su función: habitar el espacio interno. Todo es la fabricación de una metáfora.

Para Spinoza, dios se revela a sí mismo en el orden harmónico de lo que existe.

Como la trama de una gran ficción, es una invisibilidad perceptible.

Eso es lo que somos. Invisibilidad perceptible, that is.

And I Zimbra.

(Poema fonético dadaista: Hugo Ball, “I Zimbra”, en música de los Talking Heads; arte: Max Ernst, “1 Kupferblech 1 Zinkblech 1 Gummituch 2 Tastzirkel")

brito 4beber de las formas
del deseo

a grosso modo
como  la madera henchida

de rocío
en el otoño

â

así perdura
una ilusión de luz

tal las luces
de la bahía

en la distancia
al amanecer

â

el duro gemido
enfermo de ángel


se grava
en la prisa

â

el cuerpo
es la interrogante

el límite
y la transgresión:

el verbo oleaginoso
precipitado entre mis dedos

el tránsito suave
del tacto al aliento

efímero y craso
en el paisaje de tus muslos

â

tanto todo fugaz
bajo el cielo ausente de mí

â

dada al declive
recio del cansancio

doblegada por el aire
que se agolpa en tu boca

viertes el espacio
salado que me llueve tibio

â

tus alas caen
sobre mi pecho

como el reposo
del beso camino al olvido

 

(Foto: André Brito)

marc-lagrange2 del movimiento
de los cuerpos        se dice que subyace
una fuerza        que los equilibra

la energía        entre los objetos
depende        de la densidad
        en la masa

mientras más se expande la materia,
mayor es la fuerza de atracción
     de un cuerpo
           sobre
            otro

la proximidad de los cuerpos
intensifica la interacción de las energías

protuye un efecto masivo 
::  las olas, la marea, la espuma

::  mi calma

toda esta gana, cuerpo deseado,
                      es gravedad

(Foto: Marc La Grange)

andre brito para qué apresurar la lengua   
si el motivo                    encausa
apre(he)nde
las suturas en la sangre,
la forma
maleable
del deseo

la única posesión
del espacio

es el an[si]a
que [nos] abandona
como pa[labra]
[la]xa
sus[pira]da
[desde el cuerpo]

: proclive maravilla de auscultarte

: temeroso de caer en el vacío del beso

: sumergido en la suavidad de tu mano

descubrirnos
es simplemente                  replant(e)ar
formas de poesía

no dichas

(Foto: André Brito, Portugal)

existential_mysticism_3El camino de conocimiento, según Gloria Anzaldúa, requiere lucha, tesón, vida. Miramos a nuestro alrededor y buscamos entendimiento de las cosas, mas, sin embargo, todo nos parece cada vez más distante, lejano e inasible.

Pero este es un buen día para las grandes ideas.

Todo el mundo coincide en el modelo desgastado de orden social, económico y gubernamental en Puerto Rico. Se ha disuelto el aliento en maneras y modos que ya no satisfacen nuestra necesidad de vida como individuos y como sociedad. Ya no hay plan maestro ni maestros del plan. Somos asincrónicos con el orden del cosmos porque ya ni siquiera el papel de la religión institucionalizada complace ese Eros reprimido que sublimamos con un valor metafísico. Ya no hablamos de hacer dinero ni de aspiraciones laborales ni de un mejor futuro porque toda nuestra experiencia física obedece a complacer una sola cosa: nuestro deseo interior.

Mas todo se mueve en la física del lenguaje, la arquitectura de la palabra y necesitamos tornar todo esto en forma artística.

El camino del conocimiento, dice Anzaldúa, reclama un encuentro con nuestra sombra para confrontar todo aquello para lo que hemos sido programados, ya sea por medio de nuestra cultura o, en nuestra existencia incompleta y trunca, por nosotros mismos.

Evitar es rechazar, y rechazar es desconocer, o inhibirse de las facultades.

Villa del Sol, Avenida Universidad, Paseo Caribe… una bota que entra por la boca.

Todo acto de creación conlleva una intensidad similar de destrucción.

Es tiempo de revertirlo todo. Todo.

O es eso, o será el olvido.

Al final, todo será inmaculadamente es-pec-ta-cu-lar

(Arte: Vaclav Blaha, It´s Raining Red, 2007. Acrylic on canvas, 205 x 215 cm. Courtesy of Galerie Montanelli. Photo: Magdaléna Blahova.)

no%20drinking El crítico franco-tunicio Albert Memmi plantea en su obra Portrait du colonicé una situación (post) colonial que nos atañe: un país colonizado, libre o no, mantiene siempre una relación de sumisión jerárquica con respecto al colonizador. Evidencia de ello se observa en la manera que se suscita la relación del desplazamiento espacial de la metrópolis a la colonia, y viceversa. Es en ese intercambio que un estado libre y asociado como Puerto Rico depende de la exotización de su tierra para instituir el turismo como fuerza económica.

Ya lo dijo Emilio S. Belaval: el énfasis en el turismo presupone una preservación del estado de servilismo al que estamos acostumbrado.

O sea, que nuestra mejor industria es doblar el mentón. Por eso, Puerto Rico does it better.

Nótese que cuando el turista viene al Caribe es en búsqueda de playas, palmas y piñas coladas. Una vez escuché a un turista europeo decir en el Viejo San Juan: “¿Y yo vine desde tan lejos para ver adoquines? ¡Si la ciudad donde vivo es toda igual!”

Según Memmi, los estados que alcanzaron su independencia formal continuaron sufriendo relaciones jerárquicas respecto a las antiguas metrópolis. Las conductas opresoras, por medio de ese “mimicry” del que nos habla Homih Bhabha, son aprendidas, desdobladas y repetidas. Por tanto, en Puerto Rico no se sabe ser otra cosa que una colonia en la post-colonia.

Todo este recuento me llega como reacción a la medida legislativa propuesta por el representante popular José "Conny" Varela para prohibir la venta de bebidas alcohólicas después de la media noche de lunes a jueves, y luego de las dos de la madrugada de viernes a domingo, y la cual el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, ha secundado complacido y complaciente.

El problema implícito no tiene nada que ver con el conservadurismo republicano que convierte una situación de impotencia gubernamental en un conflicto de carácter ético-moral, ni tampoco con el hecho de tener o no tener un lugar donde disfrutar un par de tragos. El asunto es de delimitación espacial, marginación y vigilancia del poder central.

De aprobarse la medida, nos estarían delimitando los espacios (y los tiempos) en que podemos circular (y beber) libremente. Esto es lo que yo llamo una libertad condicionado, algo así como una libertad bajo palabra por un crimen que no se ha cometido.

Comprendemos con facilidad: la circunstancia es periférica a Juan del Pueblo, puesto que la prohibición no afecta las zonas turísticas. O sea, los que tienen derecho al libre consumo (sea juicioso o no) de bebidas alcohólicas serán aquellos a quienes debemos serle serviles y a los que tienen el corazón (y el dinero) de pagar ocho dólares por una cerveza.

La isla ha sido dividida, delimitada, espacialiada. Hasta aquí, sí; más allá, no.

Y hay más: Fortuño proveyó presuntas estadísticas de la Policía que aseguran que existe una tendencia entre las víctimas de asesinatos, cuya mayoría son menores de 21 años que se encuentran ‘jangueando’ en horas de la madrugada. Igualmente, gran parte de los accidentes fatales presuntamente ocurren por la negligencia de un conductor ebrio cuya edad, según el gobe, suele ser menor de treinta años.

O sea, existe otro admitido foco de represión: los jóvenes.

Como si los viejos no tomaran, ¿no?

Jamaica Kincaid, en el ensayo A Small Place, ya ha hablado de cómo su islita de Antigua favorece zonas turísticas a las que ningún isleño puede aspirar, y de las cuales, por tanto, son excluidos. Igual sucede en los hoteles de La Habana y en ciertos lugares de México. Los espacios privilegiados se van centrando en las esferas de poder económico y político.

Por el momento, bienvenidos al Caribe post-industrial del siglo XXI.

Esperemos a ver. Digo, la restricción de libertades, junto a los imposición de impuestos, las prohibiciones y la injusticia social, ha sido razón suficiente para despertar y transformar a varios pueblos.

PoetryInMotionPierre Joris apuesta a que los días de lo fijo y estático han quedado atrás. Forma, contenido, estado- todo lo que ha endurecido y ya no puede transformarse más, quedará suspendido en el tiempo.

De Deleuze y Guattari, Joris hace préstamo de la imagen “máquina de guerra” para describir lo que él propone como la poética nómada, que siempre es mórfica, pánica, cambiante y andante. El espacio liso deteriora el espacio estriado. El lenguaje es movimiento- duración, tiempo. El poema, por tanto, se hace continencia y liberación. Está aquí, llega, y luego se va, o asume otra encarnación.

El poeta: un cometa. La energía es errante. La palabra elusiva.

El poema es la territorialización de un espacio que se forma en base a distintas fuentes de origen. En este sentido, es un rizoma. O, simplemente, una propiedad de la física.

Igualmente, por su naturaleza amovible, anexable y reversible, tiene infinitos puntos de salida. El poema es travesía. Viaje. Vuelo. Hacia dentro y hacia fuera.

Todo es fundente.

Todo esto es PopSickle (as in Popsicle or Pop-cycle). A ver si lo publico el año entrante.

Vía Facebook recibo una invitación para nombrar los siete libros más raros que yo haya leído y que me han humillado (en el sentido de tornar a uno humilde, claro está).

Por libro extraño se entiende aquel que no sólo es distinto en su asunto sino también en sus pareceres formales y estilísticos. Extraño es bueno: extraño se equipara con algo raro o singular, distinto, novedoso, calificativos que se otorgan cuando se provocado un impacto.

Estos libros no implican que uno lleva el nombre de los autores tatuados en la espalda o el pecho, no. Y tampoco implica que serían los primeros en la “Quema Personal de Libros”.

De todas formas, aquí van los míos, en el orden que los pensé:

Alice in Wonderland/ Through the Looking Glass- Lewis Carroll.

Viajes por madrigueras, ingesta de hongos, orugas que fuman opio, fiestas de te y un gato Cheshire que aparece y desaparece, y proclama solemnemente: “We’re all mad here”. El asunto que todo esto transcurre en un sueño y que Lewis Carroll utiliza para semiotizar el concepto de la realidad subjetiva y perceptible solamente en la interioridad del individuo. O sea, los unicornios también existen si yo los veo en mi mente. Y si al leer esto, los piensan, pues también existen en ustedes. Weird, huh?… Más extraño es saber que el libro ha gente desde Wittgenstein, los Beatles –and “I am the Walrus”… goo-goo-g’yoo….- y José Isaac de Diego Padró.

En Babia: manuscrito de un braquicéfalo- J.I. de Diego Padró

La gran novela puertorriqueña (declarado por mí). Nada igual se ha escrito antes ni después. Insoportable y fascinante. Abrumadora y ligera. Totalizadora e inclusiva. Lo mejor de todos los mundos, desde astrología y espiritismo, pasando por la filosofía y la metaficción, hasta llegar a la ciencia y la ciencia ficción. Buena receta para una novela de 700 páginas y publicada en 1940, cuando 80% de la población boricua era analfabeta! Y uno puede que le guste o no, pero lo que logra de Diego Padró en una época cuando lo que se leía era La charca, Yuyo, Isla Cerrera y La Llamarada es sorprendente. ¿El protagonista? Un pobre infeliz poeta que tiene que trabajar como traductor en una compañía mercantil, y vive una doble vida: la de asalariado, claro, y la de aberrado.

Amberes- Roberto Bolaño

Dijo Bolaño una vez: «Escribí este libro para mí mismo, y ni de eso estoy muy seguro». Este libro es una lectura inacabable. Es novela hecha de poesía. Es un desmadre en orden. La mayor parte del tiempo uno no sabe ni lo que pasa, pero, ¿a quién le importa? La genialidad es que así es la trama: no saber lo que es irreconocible. Como un crimen que no tiene pistas. Y todo esto en 55 pasajes comprimidos en 119 páginas.

The Fight Club- Chuck Palahniuk

“I wanna have your abortion”, le dice Marla a Tyler, vendedor de jabones hechos con grasa obtenida de las clínicas de liposucción y quien funciona como alter-ego del narrador, un esquizofrénico Juan del Pueblo de cuello blanco que trabaja en la Genérika (the pun is intended) corporativa. Y ya. Suficiente como para destrozarle a uno todo lo que han construido anteriormente. Y con su glaseado: “Listen up, maggots. You are not special. You are not a beautiful or unique snowflake. You're the same decaying organic matter as everything else”.

Naked Lunch- William S. Burroughs

Libro maldito, condenado y censurado en los Estados Unidos, y un ejemplo magnánimo de lo que es libertad de expresión. Burroughs lo escribió, luego, a fuerza de tijeras, lo fragmentó y luego utilizó la técnica del “cut-up” para reestructurarlo. Homoerotismo, fantasías sexuales, drogas, alucinaciones y, sobre todo, el angst existencial hacen de esta novela una de las obras de mayor pertinencia entre los escritores de hoy. De paso, su técnica de decir y no decir mucho, en la que el lector se implica para rehacer –si acaso- algún sentido, es fundamental en el Ámberes de Bolaño.

Ensayo sobre la ceguera- José Saramago

Estilo indirecto e indirecto libro en una novela que comienza con la inexplicable ceguera que ataca a un conductor mientras espera el cambio de luz en un semáforo. Luego, como un virus porcino de la vida, la ceguera se propaga y lleva a la condición humana a su bestialidad rotunda. En una cultura que prima el sentido de la vista, ¿qué significa la incapacidad de ver? Argumento tan viejo como Edipo… ¿ya ven?

En la masmedula- Oliverio Girondo

La poesía tiene sus magnitudes. Hay poetas que dicen algo y otros que dicen mucho, como igual existen los que no dicen nada. La cosa se complica cuando uno no dice nada y se cree que dice. Pero cuando uno intenta no decir nada para decir algo, y le sale, el lector se calla la boca, se rompe la cabeza, maldice al poeta y a su progenitora, y luego del rapto, llega la maravilla de saberse comunicado sin entender un pepino de lo que leyó. Y ahí está Oliverio Girondo. Por tanto, no tengo nada que decir, y así, mejor cito un fragmento de “Al gravitar rotando”:

En la sed
en el ser
en las psiquis
en las equis
en las exquisitísicas respuestas
en los enlunamientos
en lo erecto por los excesos lesos del erofrote etcétera
o en el bisueño exhausto del “dame toma date hasta
el mismo testuz de tu tan gana”
en la no fe que rumia
en lo vivisecante los cateos anímicos la metafisirrata
en los resumiduendes del egogorgo cósmico
en todo gesto injerto
en toda forma hundido polimellado adrroto a ras afaz subrripio
cocopleonasmo exotro
sin lar sin can sin cala sin camastro sin coca sin historia […]

Y eso es todo… por ahora….

Les invito a que hagan su propia lista.

nueva patria 2 En 1694, el gran poeta inglés John Milton –autor del inmortal poema épico Paradise Lost–, publicó un breve panfleto titulado Aeropagitica en el que el poeta protestaba contra el sistema de licencias que permitía a la corona británica mantener registro de las publicaciones o individuos con aspiraciones a publicar en el Inglaterra. Fue uno de los primeros manifiestos en reclamo de la libertad de expresión y, por consiguiente, de prensa.

Como recurso de control de las masas, el rey Carlos II conocía bien que un pueblo desinformado es más propenso a ser domesticado y se abrogó el derecho de decidir quién publicaba qué.

Y Milton, que de no haber existido Shakespeare sería el padre de la lengua inglesa, sabía que los sujetos particulares en una sociedad deben ser expuestos a todos los ángulos de la realidad en tanto estamos capacitados para decidir entre aquello que consideramos un bien y lo que tomamos como mal.

De ahí que todo sujeto debía ser partícipe del caudal ilimitado e incontenible de las ideas -para poder desarrollar su propia capacidad pensante.

Se conoció al concepto como el mercado de ideas- un continuo de pensamientos dentro del que todos participamos y del cual escogemos para desarrollar argumentos propios y de validez retórica.

El comentario viene a propósito de la presente crisis en los medios de información periodística en Puerto Rico. La crisis laboral dentro de los principales diarios del país revela una erosión paulatina dentro de la estabilidad de los medios de prensa. Y apenas hoy en la noche, uno de los principales noticiarios del país fue cancelado, y su personal, despedido.

Negocios son negocios, claro.

Pero cuando los afectados trabajan para una corporación pública de telecomunicaciones cuyo fin es informar al país, como lo es el Canal 6 (WIPR-TV), de pronto la duda se ensancha.

Tal vez, por un largo rato, que dure lo que uno quiera, sería bueno conversar con la memoria y, a riesgo de parecer melancólico, pensar en ese tiempo en que la democracia dependía de un Cuarto Poder.

En efecto: la Nueva Patria no será televisada.

blakepimpiao De El matrimonio entre el Cielo y la Tierra, William Blake dice que la Humanidad posee dos principios: un cuerpo y un alma. A la Energía que se le llama el Mal pertenece enteramente al cuerpo; y la Razón, a la que se le llama el Bien, es posesión del alma. Por tanto, Dios atormentará a la Humanidad hasta la eternidad por seguir sus energías.

Ahora, Blake también considera que las siguientes proposiciones son contrarias:

La Humanidad no posee un cuerpo separado del alma, dado que lo que llamamos cuerpo es la dimensión física de la existencia discernida a través de los sentidos por el alma.

Los sentidos vendrían a ser como los receptáculos de la interioridad.

Así que la energía es la única vida y pertenece al cuerpo, en tanto la razón es la circunferencia externa de esa fuerza.

La energía es, por tanto, deleite eterno.

Aquellos que restringen el deseo lo hacen porque su propia gana es lo suficientemente débil para lograrlo.

Right Said Fred canta “I’m Too Sexy for my Body”. El fuego ya ardía.

neuman Andrés Neuman es un excelente escritor, pero sobre todo, poeta.

Adentrado en la lectura de su más reciente novela, El viajero del siglo, que le ganara la más reciente edición del Premio Alfaguara, advierto un impresionante dominio y refinamiento del lenguaje, como si cada palabra hubiese sido escogida con precisión de orfebre. Es claro que un individuo que escribe un verso que dice “Hay ojos que verán nuestra memoria” (poema inédito “Los ojos”) no sólo demuestra conciencia y control de su escritura, sino de lo que representa el acto mismo de escribir.

Complace el libro por muchas razones –en realidad, es una de esas publicaciones de premios literarios que hacen que uno ni siquiera piense en la posibilidad de otros trabajos que pudieron haber obtenido el premio–, pero para mí, lo que me acomoda al criterio particular del gusto es su valor estilístico.

(Antes, había yo comentado sobre las palabras del presidente del jurado, que pueden leer aquí.)

El viajero del siglo es una novela escrita para ser leída, sin delirios morfosintácticos ni fetiches de confundir al lector. La relativa simpleza de las oraciones proporciona agilidad al texto. Esto, debo aclarar, siempre impresiona en un escritor porque la novela concurre en estilo indirecto e indirecto libro –los diálogos son parte del cuerpo textual-, lo que constituye un logro por sí mismo, ya sostener una narración por quinientas páginas en este modo discursivo requiere dominio del lenguaje.

Andrés Neuman alcanza su logro narrativo con ojo de poeta.

Retoma la conciencia del pasado desde la óptica del presente y eso es poesía, porque, ¿qué es el pasado sin la metáfora del lenguaje? Neuman nos evidencia que el conocimiento es la palabra ya articulada en el tiempo. 

Se hace vanguardista, irónicamente, no por cortar los cordones umbilicales, si no por hacer préstamos de ellos. En lo personal, admito que no he visto a nadie –entre las promociones de escritores jóvenes- manejar el estilo decimonónico de hacer literatura con tanta actualidad.

La novela, como sugiere el título, es un doble peregrinar. Por un lado, lo que ya mencioné, que es el viaje del hacedor del texto hacia los recursos narrativos del siglo XIX; pero por otro, partimos en el viaje de Hans, quien encuentra posada en la ciudad de Wandernburgo, localizada entre Sajonia y Prusia. El descanso se prolonga cuando el protagonista conoce a un músico de esquina, un anciano que interpreta melodías en un organillo. Así, va conociendo a distintas personalidades de la ciudad hasta que encuentra a Sophie, chica de sociedad que está comprometida para casamiento. Entonces, llega el amor. Y con el amor, la muerte: un supuesto asesino enmascarado ronda la floreciente relación entre Sophie y Hans.

Suficiente, ¿no?

Exquisita, diversa, entretenida y, sobre todo, contemporánea, la novela de Neuman nos amplia el horizonte a la vez que viaja al pasado. Y en todo lo pasado, siempre hay un origen. Y con ese origen, brota la poesía. Y eso es lo que es esta novela: en un extenso poema narrativo.

Bravo.

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