Decálogo del escritor de minicuentos

 



1. Escribir o leer cuentos largos acorta la vida.

2. Escribir o leer cuentos cortos no alarga la vida, pero la enriquece.

3. En la naturaleza del cuento corto está el ser caprichoso, imprevisible e impuntual. No le gusta ser citado, previsto, preparado. El cuento corto simplemente sucede.

4. Que no te digan que el cuento corto no es profundo. Replícales con este cortísimo y de quién sabe quién, que trata de toda la condición humana: "Nació, vivió, murió".

5. No creas que suprimiéndole palabras a un cuento largo obtendrás uno corto. El cuento corto suele nacer ya con su justo número de palabras.

6. Un cuento, si corto, dos veces un buen cuento.

7. Más vale cuento corto volando por los aires que novela larga arrastrándose por tierra.

8. El que a cuento corto mata... quizá de novela larga muera.

9. Un cuento de 50 páginas es un cuento corto si está narrado con la máxima velocidad. (Pero debes saber que es dificilísimo, prácticamente imposible, lograr esa velocidad en 50 páginas).

10. Dios, si existiera, sería un cuento corto... aunque eterno.

por José de la Colina (España, 1934)

Este decálogo se publicó en la revista El Malpensante, en su número 125 de noviembre 2011.



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