Abre paso, Li Po: aquí viene Bruce Lee



De pequeño, cuando yo ni me imaginaba lo que era ser un poeta, mi tío me llevaba a ver las películas de Bruce Lee, que solían pasar con frecuencia los domingos en las tardes en el viejo Cine Esperanza de mi pueblo. Eran tandas poco costosas y, por tanto, muy frecuentadas. Nunca comprendí tanta violencia, pero es innegable de que mi gusto de hoy día por los filmes de Tarantino tenía que comenzar en algún punto de mi vida. Y ya, cuando uno cree que lo ha visto todo, me asalta un nuevo conocimiento: Bruce Lee era poeta.

Bruce Lee podría es el Karate Kid original. Acosado de chico, acudió a su instinto de supervivencia para superar su miedo más febril: ser humillado. 

Cuando el estudiantes está listo, entonces es que aparece el maestro.

Yip Man Wing Chun se convirtió en su guía en las artes artes marciales, por no hablar de un luchador callejero temido. Y así ganó acceso a los secretos del Kung Fu Wing Chun que su maestro le legó.

Pero Bruce fue lavaplatos y maestro antes de convertirse en la estrella que 70. A paso de no querer ser humillado, aprendió humildad. Estudió filosofía en la Universidad de Washington.  Y a paso de humildad, se convirtió en un filósofo taoísta. 

Entonces, nació el poeta.

"Espero ser un artista de la vida", escribió Lee durante los últimos días de su vida. 

En el libro Bruce Lee: artista de la vida, John Little ha reproducido 21 poemas inéditos que él encontrara en el archivo personal de Lee. Pijama Surf publica tres poemas traducidos por Javier Raya en los que se convoca "el poema como lucha o la guerra como palabra", por tomar las palabras de Raya. 

Disfruten:


* * *

Aquellos que saben no hablan;
aquellos que hablan no saben.
Detén tu lógica
Deja que lo agudo pierda su filo,
que las marañas se resuelvan,
la luz se temple
y la agitación acalle;
pues esta es la unidad mística
a donde el sabio es llevado
No por afecto
ni por distancia
ni por ganancia o pérdida
ni por vergüenza ni por honor.
Por acuerdo general, todo el mundo
lo tiene como el más alto.


* * *

Una voluntad flexible tiene disposición tranquila, suave como mullidas plumas,
una quietud, un contraerse de la acción, una apariencia de inhabilidad para hacer.
Plácidamente libre de ansiedad, uno actúa
con el tiempo oportuno; uno se mueve y revuelve en la línea
de la creación. Uno no se adelanta –responde
a la disposición de las influencias.

No establecer nada respecto a uno mismo. Dejar que las cosas
sean lo que son, se muevan como agua o reposen como un espejo,
respondan como un eco, pasen velozmente a la inexistencia
y sean discretas como la pureza. Aquellos que ganan, pierden. No
precedas a otros, síguelos siempre.


* * *

En vida, un hombre es blando, suave;
muerto, inflexible y rígido.
Toda creatura, hierba y árboles, en vida
tienen plasticidad y maleabilidad también;
pero muertos se desmenuzan y secan.
El rigor inflexible va de la mano de la muerte,
y la suavidad que cede acompaña a la vida.
Los soldados inflexibles no obtienen victorias;
el árbol más firme es el más listo para el hacha.
Lo fuerte y poderoso se derrumba en su lugar;
lo suave y flexible se alza sobre todos ellos.



[Poemas tomados de Open Culture. Versiones de @javier_raya]



You may also like

Blog Archive

Search This Blog

Loading...